- Que calor hace.
No bromeaban cuando aclararon que el clima es subtropical.
- ¿Cómo será el
clima tropical? Por cierto, ¿de dónde sacaste que el clima es subtropical?
- Leyendo. Lo
investigue en internet, como todo el mundo.
- Ahh. Ya veo.
Juana: (al igual
que Nicole, regresa a la mesa) ¿Ya decidieron que quieren desayunar?
Daigo: (levanta la
cabeza, pues antes la había apoyado sobre la mesa) Daigo quiere algo frío.
Juana:
(desconcertada, mira a Shinpei y Akihide, como esperando que uno de ellos le
aclare quien había dicho eso. Habla avergonzada) Ehh, ¿cuál de ustedes era
Daigo?
Akihide: Él es
Daigo.
Juana: ¿Y por qué
habla de sí mismo en tercera persona?
Akihide: Así es él.
Suele decir tonterías semejantes, o incluso peores.
Shinpei: Y algunas
de ellas hacen mucha gracia.
- Podrías pedir una
copa helada.
Las dos muchachas
voltearon para ver a quien les habló desde atrás, encontrándose de pronto con
Annette. La noche anterior habían acordado que ella se alejaría del grupo
porque existía la sospecha de que la estaban siguiendo y usando como señuelo.
Daigo se había mostrado apenado pero accedió de todos modos, mientras que
Shinpei y Akihide, sospechosamente, no estuvieron totalmente de acuerdo... y
agregaron que sentían que eso no cambiaría nada. Ahora que lo recordaba, Juana
volvió a extrañarse de ello. Esos dos actuaban muy raro desde que habían salido
del Jardín Japonés, y varias veces la muchacha de lentes tuvo la sensación de
que Shinpei quería decirle algo.
Juana: ¿No habías
dicho que no ibas a volver?
Nicole: Es cierto,
pero me alegro de que hayas venido.
Annette: (saca del
bolsillo de su pantalón una entrada y la exhibe con una media sonrisa) No se
les olvide quien consiguió las entradas. Hoy comienza la convención así que
imagino que estos tres deben estar bastante nerviosos.
Daigo: (contento)
Anetto-chan. Pensé que no volverías.
Shinpei:
Bienvenida.
Annette: Arigatoo.
(A todos) Si quieren desayunar algo frío, podría ser una copa helada. Eso los
relajará antes de la presentación.
Shinpei: No nos lo
recuerdes... No salimos mucho de Japón y no sé cómo nos recibirá el público
Argentino...
Akihide: Oí que son
muy entusiastas. Pero no sé si eso es del todo bueno.
Juana: No se
preocupen por eso. Van a tocar en una convención, no en el Vélez Sarsfield, o
en el mejor estadio del mundo, el Monumental.
Annette: (a Nicole)
Ya saltó la gallina...
Daigo: ¿El monu
qué?
Akihide:
Monumentaru (monumental), es uno de los estadios más grandes del mundo. ¿Ustedes
intentaron averiguar algo sobre el lugar al que íbamos a venir?
Shinpei:
(levantando la mano) Yo lo busque en el mapa.
Daigo: Yo busque
fotos de las mujeres de aquí. Unas se veían muy bien, y otras me dieron
pesadillas. Y todas estaban en el ranking de las más deseadas. (Nota que las
muchachas lo miran con una pizca de indignación) Pero las que vi en persona
hasta ahora definitivamente son las más bellas.
Shinpei: (al ver
que las muchachas se ríen y sonrojan por lo que dijo Daigo, a él) ¿Cómo podes
ser tan hipócrita?
Akihide: Muchachas,
no le hagan caso, solo dice tonterías.
Nicole: Como pueden
decir eso de Daigo-sama? Que malos.
Annette: Malvados y
desconsiderados.
Juana: Él es un
gran observador, a diferencia de ustedes.
Mientras los seis continuaban
conversando durante el desayuno, que consistió, como había sugerido Annette, en
helado, el encargado se acercó a avisarles que debían ir a un último ensayo en
La Rural antes de la apertura de evento. Los miembros de soporte, afortunadamente,
aún después del incidente con el supuesto vampiro, resultaron ser muy
eficientes, y por ello se adaptaron con mucha naturalidad al ritmo de la banda.
Los muchachos no dejarían de extrañar a Makoto y Matsu, pero más que nada por
razones de camaradería.
Una vez que
decidieron tomarse un descanso para el almuerzo, Juana paso un rato al
sanitario y cuando salió de allí, se encontró con que el guitarrista de lentes
la estaba esperando afuera.
Juana: (extrañada)
¿Qué hacés acá?
Shinpei: (indicándole
confidencialidad) Tengo que decirte algo. Ayer, en el Jardín Japonés, encontré
a una de esas chicas que andan tras nosotros, a la morocha, intentando
fotografiar a Daigo.
Juana: (no cabe en
sí del asombro) A Daigo? ¿Por qué?
Shinpei: Ella no
contestó a mis preguntas, pero conseguí quitarle el celular por un momento para
ver que había fotografiado... y encontré una imagen de Nikori. Y no fue una
cualquiera. Ella se dejó sacar esa foto por alguien cercano, a juzgar por cómo se veía.
Juana: Niki? No me
lo creo... Además, ¿por qué ella pediría que espíen a Daigo, si su favorito es
Akihide...?
Shinpei: Ella es quién
vigila a Akihide, las otras dos deben controlarnos a Daigo y a mí, es la única
explicación que se me ocurre.
Juana: Pero... ¿y
el diálogo que escuchamos en la panadería?
Shinpei: Ah, para
mí ese diálogo no existió porque no lo entendí. Además, es demasiada casualidad
que justo cuando llegábamos supuestamente hayan hablado de eso, así que es
probable que se trate de un montaje.
Juana:
(conmocionada) Pero... una parte de mí se resiste a creerlo, y a la otra... No
se le hace tan descabellado. Tengo que encontrar la forma de hacerla confesar
antes de que sea tarde, así sabemos que es lo qué está pasando. (Se detiene) Un
momento... no puedo considerarla culpable todavía.
Shinpei: Ambos
sabemos que lo que está pasando es sospechoso.
Juana: Pero me
cuesta creer a Niki capaz de eso...Tanto a ella como a Annette, no me creo que
estén mal de la cabeza. ¿Y si lo que viste vos fue un montaje?
Shinpei: Vos... Ah,
mujer tonta. Esa tipa no tenía modo de saber que yo le quitaría el teléfono. Es
más probable que Nikori les avisara lo que íbamos a hacer.
Juana: (confundida,
se rasca la cabeza) Ah... dame un tiempo para pensar, esto es muy confuso... (Se
va)
Mientras ellos
mantenían esa conversación, Akihide había decidido apartar a Nicole también
para contarle lo que había visto el día anterior, el episodio en el cual noto
que una chica desconocida recibía una llamada de Juana. Pero esa no fue la
primera vez que la veía. Al día siguiente de su llegada al país, le pareció que
lo estaba rondando, y después de aquello, sus sospechas fueron confirmadas. No
entendía todo lo que estaba sucediendo, y por eso necesitaba hablar con la
muchacha de cabello cobrizo.
Akihide: ¿Notaste
las moscas que últimamente rondan a nuestro alrededor?
Nicole:
(desconcertada) ¿Qué moscas? Aquí no hay nada suci... Ah, es lenguaje clave, ¿no?
Akihide: ¿Por qué
te pones en vergüenza delante de mí?
Nicole: (con cara
de desagrado) No entendí a la primera... Y ya había notado que la chica de allá
(apunta hacia la entrada) anda detrás nuestro desde el sábado, (Akihide observa
hacia donde ella apunto, notando a lo lejos la presencia de Micaela, quien
rápidamente se oculta mejor) pero no dije nada porque hasta ahora solo nos está
siguiendo, no hace otra cosa más. No
quiero sembrar pánico ahora que todos están susceptibles.
Akihide: Es por esa
stalker que estamos susceptibles. Según lo que note, hay otra que se encarga de seguir a Daigo, y parece
que las dos son cómplices de Juana...
Nicole: ¿De Juana?
Ella no tiene ningún interés en ustedes, ¿por qué sería ella?
Akihide: (con
astucia) Además de los lentes, ¿cómo se diferenciaba Clark Kent de Superman?
Nicole: Clark Kent
era muy inútil... ¿Estás diciendo que Juana aparenta ser indiferente a ustedes
para que no sospechen que es una fanática desquiciada? Pero eso no tiene
sentido. La banda que participaría este año fue electa en el cierre de la
convención del año pasado, y solo los organizadores lo sabían. La persona que
está detrás de este espionaje debe tener contacto con ellos y no creo que sea
Juana.
Akihide: Si eso se
maneja en secreto, ¿cómo podes saberlo?
Nicole: El método
de elección no es ningún secreto, pero los resultados sí.
Akihide: Yo vi que
esa tipa tenía el número se Juana, y dijo que era su hermana. Debe haber una
conexión entre ellas.
Nicole: (descreída)
Eso tampoco tiene sentido, porque Juana tiene hermanos varones... es la única
mujer en su casa. En vez de hacer tantas suposiciones, ¿por qué no vamos allá y
averiguamos con esa chica que pasa?
Akihide: No podemos
ir a preguntarle, nos mentiría en la cara. Sería una pérdida de tiempo.
Nicole: Prefiero
eso a desconfiar y quedarme con la duda. Además, podemos sacarle información
entre los dos (con la mano derecha cerrada en un puño, y la golpea contra la
izquierda, que está abierta y cóncava)... vos la agarrás y yo le pego.
Akihide: Pero... es
más alta que nosotros. Además, vos no parecés muy fuerte que digamos
Nicole: Entonces la
atajaré con toda mi fuerza mientras...
Akihide: Yo no voy
a golpear una mujer, ni aunque sea una acosadora.
Nicole: Pidamos
ayuda a Shinpei-san.
Akihide: Agh, ¿qué
pasa con vos? No todo se soluciona a los golpes. Pero... pensemos, aparte de
Juana, ¿quién podría ser? Anetto?
Nicole: Annette es
hija única, no tiene contacto con los organizadores, y asume ser simpatizar con
la banda, pero no ser muy fan. Además, no la creo capaz de algo semejante...
El señor García
aparece de repente, avisando al guitarrista que, si ya había terminado de comer
y de charlar, comience a alistarse, porque la hora de la presentación estaba
proxima, todo esto por intermedio de Nicole. Akihide y ella tuvieron que
posponer su conversación y él se marchó hacia el camarín improvisado, donde
Daigo ya estaba preparándose. Unos minutos después apareció Shinpei, y rápidamente
comenzó a realizar el cambió de ropa. Mientras tanto, comentaba a sus
compañeros que le habían avisado que Juana estaría a un costado del escenario,
traduciendo lo que ellos dijeran al público en japonés, así que podían hablar
todo lo que quisieran. Probablemente Nicole tendría que ayudarla. El vocalista
lamentó no haberlo sabido antes, pues él pidió a Annette una lista de frases en
español para interactuar un poco con el público, y dedicó bastante tiempo (unos
minutos desde el día anterior xD) a ensayarlas. También les anunció que ella le
había ayudado a diseñar la camiseta que usarían para la presentación, que
consistía en el nombre del grupo, el año y mes del evento, la ciudad y el país,
el nombre del evento y una calavera, el clásico logo de la banda, a la que
agregaron un sombrero de gaucho y un mate en una de las huesudas manos. (No me
pidan el diseño porque su blogger es un desastre con el dibujo. Usen su
imaginación <3)
Llegada la hora de
salir, cuando la gente los esperaba lo más “ordenadamente” posible, el señor
García fue a buscarlos. Atenuaron las luces del escenario. La expectación se
hizo presente, y los nervios de la banda y sus colaboradores comenzaron a
aflorar con fuerza. Los tres se posicionaron como siempre… La iluminación empezó
a avivarse nuevamente, y al ver a los miembros, el público comenzó a aplaudir y
emitir sonidos de aliento. Daigo, ganando más confianza, levantó la mano y
saludó al auditorio en español (japonizado, pero español al fin), y lo hizo
bastante bien, todos quedaron impresionados (excepto Akihide y Shinpei, que no
entendieron nada). Luego presentó a los otros dos miembros, agradeció al soporte
y preguntó cuántos de allí los conocían y sabían algo de ellos, o habían
escuchado algo de su música, y afortunadamente bastantes asistentes seguían
Detective Conan o Cardfight Vanguard. Al finalizar estas presentaciones, dieron
inicio a su presentación. Tocarían cuatro temas, y otros cuatro más antes de
cerrar ese día el evento.
Decidieron hacer
una pequeña interacción con el público antes de seguir, pero el repertorio en
español se había agotado, así que pidieron ayuda a la traductora y a su
asistente (Nicole). Obviamente les resultó un poco complicado seguir el hilo de
la conversación, al cabo de un rato se dieron cuenta de que ellos estaban
complicando las cosas a propósito. El público comenzó a reírse a carcajadas,
aplaudiendo lo que sucedía, y esa fue para los tres la señal de que debían
retomar el show.
Cuando terminaron, en su fantástica pose final, se
sintieron muy felices por el buen recibimiento del público argentino, pues
cantaron con ellos las canciones que conocían y las que no las acompañaron con
mucho entusiasmo. No tenían palabras para terminar de agradecer por ello.
A la presentación siguió una ronda de preguntas del
público, que obviamente contó con la traducción de Juana y Nicole, en las que
la banda contó las impresiones que tenían de lo que habían visto en Argentina,
sobre la comida, la gente, y especialmente les preguntaron qué pensaban de las
mujeres. Akihide y Shinpei no supieron bien que decir y Daigo, al ver que ellos
titubeaban, decidió responder que no había conocido muchas chicas, pero hasta
ese momento le parecía que todas eran muy simpáticas y abiertas, que no tenían
problemas en relacionarse con los hombres, aunque eran más clásicas con el modo
de vestir. Que ellos hicieran esas declaraciones, con las muchachas traduciendo
en simultáneo era todo un espectáculo, verlo me recordó a las ceremonias de los
Oscars... Cierto, cierto, esto nuca paso, es un ficción.
Luego el señor García agradeció a la banda y los invitó
a ver la segunda parte de la presentación, que cerraría el día inaugural de la
convención (a la que todavía no le inventé un nombre, si se les ocurre uno,
déjenlo en la caja de comentarios). Una vez que ellos abandonaron el escenario,
Akihide y Shinpei regresaron al camarín para cambiarse mientras Daigo, sin
sentir incomodidad alguna por su ropa, comenzó a recorrer los stands, seguido
por las miradas curiosas de los asistentes. Planeaba ver el concurso de karaoke
ultrastar, que se realizaría en breve, cuando una cosplayer apareció frente a
él y le habló como si lo conociera… Esa voz le era familiar, además… podría
entenderla…
(Personaje del cosplay: Uryuu Minene, Mirai Nikki)
Daigo: (sorprendido) ¿Anetto-chan? No te reconocí.
Annette: Pensé que si me reconocerías, después de todo
el cosplay no me cambió la cara.
Daigo: (extrañado) ¿Qué personaje es?
Annette: ¿No conocés la serie Mirai Nikki?
Daigo: Escuche hablar de ese anime, pero no lo vi.
Annette: Entonces no vas a conocer al personaje. Lo único que te puedo decir es que es una terrorista a la que el protagonista, Yukiteru, le clava un dardo en el ojo, por eso usa una parche.
Daigo: No entiendo mucho, pero espero que te vaya bien en el desfile cosplay.
Annette: No hice el cosplay para concursar. Ya gane otros desfiles antes. Este costume es por simple amor al arte.
Unas chicas, probablemente adolescentes, se acercaron a Annette para pedirle un fotografía. es muy común que aquellos que no realizar un cosplay se tomen fotos con alguien que si lo hace, y aprovecharon para preguntarle si conocía al vocalista de la banda, pues se había quedado a conversar con él. Muy a su pesar, ella lo negó, explicando que se acercó a hablarle porque sabía japonés y porque conocía a la banda con anterioridad. Sabiendo esto, las jovencitas aprovecharon para pedir a Daigo, por medio de nuestra protagonista, un autógrafo, y preguntar donde podían comprar remeras como las que ellos usaron...
Daigo: (a Annette, una vez que aquellas muchachas se fueron) Debería hablar con el organizador sobre las remeras, podría ser un buen negocio... Por cierto, después de aquí podríamos salir a celebrar.
Annette: ¿Con una cena o algo así? Había pensado en que podríamos llevarlos a una parrillada para que prueben el asado. Justo me dieron un panfleto de un nuevo local que se inaugura cerca de aquí...
Daigo: Yo estaba pensando en una discoteca...
Annette: Tendrías que preguntarles a los demás.
Daigo: Vos también tenés que ir, así estamos los seis. No creo que a las acosadoras se les haga fácil encontrarnos allí.
Annette: (indecisa) Ya veremos.
Por el altavoz anunciaron que comenzaría el concurso ultastar, así que se acercaron nuevamente al escenario para poder ver la competencia. Allí se encontraron con los guitarristas, Nicole y Juana, pero al clima entra ellos era incomodo. El aire podía cortarse con un cuchillo de tan pesado. Algo raro estaba pasando entre esos cuatro, y hasta ayer parecía que se llevaban muy bien. Pero no veían que Shinpei se mostrara molesto con la protagonista castaña, ni Akihide con la muchacha pelirroja... ¿Entonces qué pasaba? Daigo y Annette ignoraban la desconfianza que se había sembrado entre ellos a raíz del misterioso plan que ejecutaban las supuestas hermanas, Micaela y Gabriela, siguiendo a alguien a quien llamaban hermana.
Cosas cada vez más extrañas estaban ocurriendo, y Daigo estaba convencido de que, en un lugar tan concurrido como una discoteca, sería mas fácil ver hasta donde llegaban las intenciones (y por supuesto, acciones) de quienes los estaban siguiendo.
Aunque el ambiente de tensión no se disipó del todo, los seis pudieron relajarse y divertirse viendo el karaoke, en el cual la mayoría de los participantes estaba caracterizado como algún personaje de la seria cuyo tema interpretaban, salgo otros que prefirieron cantar temas de jpop o jrock que no formaban parte de ninguna banda sonora. Descansaron durante un momento y asistieron luego a un taller de confección de accesorios para cosplay, cross play y gender bender, seguido por un concurso de freakitrivia, el comenzó del torneo de cartas de Yugioh y Magic, y antes del cierre, hubo una proyección de openings de animes que se habían estrenado desde el cierre de la edición pasada hasta esta nueva. Tuvieron media hora libre antes de subir nuevamente al escenario para terminar su participación en el evento por ese día.
Esta vez se mostraron mas seguros y enérgicos, comenzaron saludando al público nuevamente, y Daigo hizo una suerte de sketch (traducido) confesando que no se salía bien agradecer en español. él tenía toda la intención de hacerlo, pero solo podría decir "gracioso", y sus traductoras le habían aclarado que eso y gracias no eran para nada equivalentes. "Yo no soy alguien a quien le guste hacer el ridículo" dijo. Akihide y Shinpei comenzaron a reírse de esa flamante mentira. y contagiaron al público. El vocalista solo los miraba, conteniendo su propia risa, mientras intentaba pedirles que recuperen la compostura. Luego de esto, continuaron el show:
Al terminar su actuación, agradecieron a todo el
público presente, y los invitaron a verlos nuevamente el día de cierre de la
convención, y a participar eligiendo la lista de canciones que querían escuchar. Luego abandonaron el escenario, y la gente comenzó a retirarse de La Rural, bastante contentos con lo que había vivido esa tarde/noche. Los organizadores y su equipo, al igual que los stands, organizaron el material los mas rápidamente posible, equipos, cables, luces, productos, computadoras, etc. Para cuando los muchachos se retiraban del lugar, los stands ya lo habían hecho y la organización también estaba lista. Antes de irse, el señor García (y me tengo que fijar un día si le puse nombre o ponerle uno) estuvo de acuerdo en que vayan a celebrar ya que, aunque era lunes, el día siguiente sería feriado, y escucho atentamente la propuesta de Daigo sobre la venta de las remeras del evento como las habían diseñado.
Antes de regresar al hotel, pasaron por la parrillada tenedor libre que había recomendado Annette, en la que se podría conseguir la comida por kilogramo y no por porción. La tres protagonistas se reunieron para decidir que platillos harían probar a los muchachos, y las tres estuvieron de acuerdo en... bife de chorizo asado... un corte de tan suculento y voluminoso que los dejaría impresionados. ¿Quién extrañaría la comida japonesa después de probar un corte como ese? Estaban seguras de que ninguno de ellos, comería en un mes tanta carne como en esa noche.

Nicole, pensando en que la porción de carne ya sería un poco descomunal, opto por acompañarla con una ensalada de tomates, lechuga y rúcula; mientras que Juana decidió hacerle ingerir un poco de hidratos de carbono a Shinpei, por lo que su plato estaba acompañado de papas cocinadas con cáscara, tomates cherry grillados y salsa criolla. Annette fue un poco mas despiadada, pues sirvió a Daigo unos pocos espárragos hervidos y gran cantidad de papas fritas con aderezo. Una vez que les llevaron la comida, y ellas también eligieron lo suyo, por supuesto, rieron secretamente por las caras de los muchachos.
Akihide: (impresionado) ¿Toda esta carne es para mí?
Nicole: (asintiendo) Si, todo.
Daigo: (se lleva una mano al pecho) ¿Me lo puedo comer todo?
Annette: Así es.
Shinpei: Nunca había visto un corte tan grande... Me duelen los ojos.
Juana: (cortante) Solo callate y comenzá a comer (le pasa los cubiertos)
Los tres saborean cada bocado de carne, completamente emocionados, inclusive no se quejaban de falta de condimento y hasta fotografiaron sus platos. Ese era un momento que recordarían por siempre. Aunque la emoción duró poco. Cuando se dieron cuenta, ya no podían comer otro bocado de carne. No estaban acostumbrados. Si bien no habían saciado su apetito... no podían seguir comiendo el corte. Las muchachas acabaron por convencerlos de que les faltaba poco para terminar, y probablemente nunca más se les repetiría la oportunidad.
Daigo: (mientras intentaba terminar el plato) ¿Ya decidieron a que lugar vamos a ir?
Juana: (en tono de queja) ¿Es necesario ir a un boliche?
Nicole: Es normal que quieran conocer la noche porteña.
Akihide: No sé porque a Daigo se le ocurrió la idea de ir, pero para mi no es necesario. Eso es cosa de jóvenes.
Shinpei: No importa lo que estos abuelos digan, yo si quiero ver como se divierte la gente aquí.
Annette: Es cierto, ¿quién sabe si volverán aquí algún día? Deberían ir y divertirse. Yo no creo que pueda acompañarlos por lo que ya saben...
Daigo: Anetto-chan, tenés que ir con nosotros.
Juana: (en español) Ya no creo que la persecuta stalker tenga que ver con vos. Además, nos vamos a quedar en tu casa.
Nicole: Tampoco creo que te sigan todavía... de una que no eras el objetivo principal. No es necesario que sigas por aparte.
Annette: (piensa un momento) Bueno... Está bien, los acompañaré. Parece que me he vuelto muy necesaria.
Juana: No te agrandes. Yo no tengo ganas de ir, y si vos no vas... no podemos confiarle estos tres a Niki sola. Van a volverla loca o se le pueden desaparecer. Vamos las tres y punto. Esto es mi responsabilidad.
Akihide: Si hay gente que nos está siguiendo, ¿cómo pueden pensar en ir de joda?
Shinpei: Es una gran oportunidad para despejar algunas sospechas.
Lo demás: (al unísono) ¿Qué sospechas?
Shinpei: Himitsu. [secreto] (para esquivar el tema, reanudó su comida hasta terminarla)
Los demás, como no podían sacarle información, decidieron organizarse. Al fin y al cabo, esa noche se enterarían de que es lo que planeaba hacer el guitarrista de lentes. Juana, Nicole y Akihide por las charlas que habían tenido, suponían de que estaba hablando, pero los otros dos, Daigo y Annette, no tenían idea.
Finalmente, por conveniencia de ubicación y días en los que estaba abierto, eligieron Bahrein. Juana y Nicole, quienes vivían un poco mas lejos, terminaron antes y fueron a sus casa para ducharse y escoger ropa. Si no tenían tiempo suficiente, Annette les ofreció tomar un baño en su casa y cambiarse allí, y las muchachas prometieron avisarle. La protagonista morocha pudo tomarse un poco mas de tiempo y acompañó a los muchachos de regreso al hotel, mientras les daba algunas sugerencias sobre cómo podían ir vestidos, en especial a Daigo, que podía salir con cualquier combinación... "alocada" (cof cof, muñeca quebrada, cof cof) y no quería que lo tomaran, pues... por lo que él no es (el yaoi fanservice no lo hace menos macho o_O. ok, no). Después regresó a su casa para ducharse y así remover el maquillaje capilar que uso para pintarse el pelo de violeta.
Alrededor de las once de la noche llegaron Juana y Nicole, quienes se tomaron muy enserio la oferta de usar el baño. Annette ya tenía su ropa lista, solo tenía que comenzar a arreglarse. Por suerte estas chicas no demoraron mucho. Cuando estuvieron listas, enviaron un mensaje por Line a los muchachos (a Daigo, bah) pensando que ya estarían preparados... Pero, como siempre el vocalista demoraba las cosas. Las sugerencias de Annette lo dejaron inseguro, y para colmo, Akihide se había molestado porque, cuando le ofreció prestarle ropa, Daigo contestó que aceptaría algo para la parte superior ya que sus pantalones podían quedarle cortos... (enojate, Aki, yo te entiendo). En el último mensaje que le envió Shinpei con celular ajeno dijo que aparentemente ya se había decidido. Al cabo de casi (casi) una hora pasaron a buscarlas.
Para ver la moda, click aquí.
Juana: (En el vehículo, saca un billete de 100 y se lo entrega a la banda) Para las mujeres es gratis hasta las dos, pero los hombres tienen que pagar una entrada de treinta y cinco pesos (sigue buscando otro billete) paguen con eso y...
Daigo: (asombrado) Wow... que billtete tan colorido... y tiene la imagen de una mujer.
Shinpei: (lo agarra y, al igual que su compañero, comienza a mirarlo) Parece bonito... Oí que aquí tienen primer ministro mujer, ¿es ella?
Akihide: No, ella es Eva Perón... creo que fue la esposa de uno de los presidentes... aquí no es primer ministro, sino presidente. Pero yo también quiero ver el billete.
Annette: La historia de esa figura es mas complicada de lo que parece. Mejor no hablemos de eso.
Juana: (les pasa un billete de veinte) Con esto completan, denme el cambio después, que yo tengo que rendir cuentas de cuanto se gasta.
Nicole: (entre risas) Ese es Juan Manuel de Rosas, no se lo queden viendo.
Shinpei: (mostrándole el billete a Akihide) ¿Sabés algo sobre este?
Akihide: Nada. Tampoco investigue la historia nacional, solo algunas cosas. ¿Y vos cómo sabes que aquí la presidente es mujer?
Shinpei: Una vez, cuando estábamos en el lobi, en la tele vi a una mujer de pelo medio colorado y vestida de negro dando una conferencia. Hablaba muy fuerte, movía mucho las manos y todos le aplaudían... Garusia-san me dijo que era la primer mandataria. Parece que a él no le agrada.
Daigo: Yo estaba ahí. Nunca vi una mujer hablando tan fuerte. (agarra el billete de veinte) ¿Y ese quién es? ¿Que hizo para estar en un billete?
Juana: Buen pregunta.
Mientras conversaban, ya habían llegado a Bahrein. El chofer de la camioneta en la que se transportaban no tuvo problema en comprar las entradas por ellos, y les pidió que lo llamaran una vez que quisieran ya regresar al hotel, pues pasaría a buscarlos. Después se marcho, mientras ellos esperaban en la fila. Los muchachos, con sus entradas, pasaron rápidamente, y gracias a eso, las chicas también (y gratis). Pero ninguno de los seis se imaginaban las cosas que encontrarían atravesando ese umbral. Como en los periplos heróicos, el umbral representa las sombras, las pruebas...
La posibilidad... De encontrar el infierno.
Bahrein, 3 de la madrugada.
Mika: Hermanita, ya los encontramos. ¿Ahora qué tenemos que hacer?
Gabi: Espero que sea algo rápido, no aguanto estar en un lugar donde hay tantos hombres...
Hermana mayor (Ane): Escuchen bien, porque esto será lo último que tendrán que hacer por mí. Mika, Akihide y Nicole no desconfían lo suficiente de Juana. Necesito que hables con ella para que te vean. Decile que ya no los seguirás, así parece una charla tranquila.
Mika: No te preocupes, esa tía hasta parecerá amiga mía.
Ane: En cuanto a Gabi, esta vez tendrás que acercarte a Nicole para que Juana te vea. Pero espera a que Mika te avise que ya hizo su parte. Con Shinpei o Akihide no te encuentres.
Gabi: Con Akihide no me molesta. No lo veo como un tipo peligroso, a diferencia de ese Shinpei. Y mas después de ver el show de hoy.
Mika: Adhiero en todo. El muchacho coge la guitarra de una forma increíble. ¿Podemos secuestrarlo también?
Ane: Solo tengo lugar para uno, pero lo pensaré.
Gabi: Y... En cuento a quien regresó... ¿Qué harás?
Ane: Su función es sacar al objetivo del hotel. Con el panfleto que hice llegar a sus manos, mas una noche de disco y tragos justo después de la presentación, estoy segura de que tendrá una intoxicación. Cuando lo saquen para llevarlo al hospital... aprovecharé el momento. Cuento con ustedes, chicas.
Mika y Gabi: Si, hermana.
Gabi: Te seguiremos hasta el final.
Mika: Falta tan poco, ¡ya quiero verlo!
つづく