- Hola... Lamento
llamarte tan temprano, pero... no me siento bien. Creo que estoy
descompuesto... (Pausa) Si, justamente quería pedirte eso. El chofer de la
camioneta tuvo que salir con Garusia-san y no sé a qué hora regresan. (Pausa un
poco más larga) Te lo agradeceré mucho... Sí, nos vemos en el robi [lobi]
(Corta la llamada)
Después de cortar
la llamada, Annette comenzó a levantarse. Antes de tomar su ropa para
cambiarse, observo a sus amigas, que estaban profundamente dormidas aún, y
decidió cambiarse rápidamente. Por el ruido, una de ellas comenzó a abrir los
ojos, encontrando que la dueña de casa estaba casi preparada para salir.
- Annette...
¿adónde vas?
Annette: Recibí un
llamado y tengo que salir rápidamente. Les dejo un segundo juego de llaves para
que salgan después. Pásenlas bajo la puerta cuando salgan (Le entrega un
llavero que saco de su mesa de noche)
- Pero... mejor te
la damos cuando nos encontremos.
Annette: Hoy tendré
un día muy agitado, así que no sé si nos encontraremos después. Va a ser mejor
que pasen la llave por debajo, ¿si? (Abre la puerta y sale dejando de sus
amigas)
Esa fue la última
vez que la vieron...
Mientras tanto, en
el hotel, Daigo no sabía qué hacer con su estómago. La mezcla de nervios por la
presentación, todo lo que había comido ese día, el alcohol y el baile de la
noche... todo eso junto y revuelto dentro suyo ahora de provocaba dolores como
si fuesen puntadas. Sus amigos estaban muy dormidos como para poder ayudarlo, y
de seguro Akihide despertaría con resaca. ¿Por qué una comida tan deliciosa y
una noche tan divertida tenían tan desastrosas consecuencias? Él no pudo pensar
nada mejor que pedir ayuda a Annette, lamentando tener que despertarla para
eso, pero realmente lo necesitaba. Cuando recibió un mensaje a través de Line
en el cuál le avisaba que estaba en camino, con cierta dificultad, comenzó a
prepararse. Como no se sentía bien, no puso demasiado empeño al asunto. Solo lo
suficiente como para verse normal. Abandonó la habitación.
Esa fue la última
vez que estuvo allí.
Cuando se metió en
el ascensor, oprimió el botón de planta baja y esperó. Aproximadamente a mitad
de camino, las puertas metálicas se abrieron para dejar paso a alguien más, una
chica vestida de negro a quién no pudo verle la cara. No importaba demasiado...
Al principio. Pero cuando sintió que, sea quien sea, tenía la mirada fija en
él... Trató de verla a través del reflejo de las paredes del ascensor, pero no
podía. Eso era lo que ella estaba haciendo. Si se trataba de una de las
personas que los estaban siguiendo hace
un tiempo, ¿qué planeaba hacer? ¿Él era su objetivo? algo le decía que no se
trataba solo de una nativa curiosa, que lo miraba con intriga o admiración (o
con la boca abierta, jajajah).
Una vez que llegó a
planta baja, las puertas del ascensor se abrieron... y frente a ellas estaba
otra muchacha, una alta de cabello castaño y ojos verdes, completamente fijos
en él... a quien recordaba haber visto, y con ello no le quedaba ninguna duda.
La chica que estaba dentro del ascensor, y la que estaba afuera, aparentemente
esperando a que él salga, las dos lo tenían por objetivo.
En una situación
así, Daigo no tenía ni la más remota idea de que hacer. Pero una idea que
atravesó su mente lo tranquilizó: estaban en un lugar público, por las voces
que llegaban desde el hall de entrada, pudo deducir que había mucho movimiento
ese día. De alguna forma, se sintió a salvo en parte, pero los nervios no desaparecían.
Avanzó unos pasos para salir del ascensor, y la chica castaña no se movió. Él
fingió que nada pasaba, caminó hasta el lobi sintiendo aún las pesadas miradas
que lo seguían. ¿Eran solo miradas? Simuló que, frente a un espejo, iba a observar su aspecto, pero en realidad quería
espiar si aquellas dos estaban tras sus pasos, y resultó que lo seguían a una
prudente distancia.
Annette: (Aparece
de pronto) Daigo-sama, vayámonos rápido.
Daigo: (aliviado)
Anetto-chan, que suerte que viniste. Si tardabas un momento más, creo que no me
ibas a encont...
Annette: (lo agarra
del brazo para conducirlo rápidamente hacia afuera) Hablemos en el taxi,
tenemos que darnos prisa. (Salen)
Mika: (junto a
Gabriela, se acercan a la salida) Ya salieron del hotel. Esto es perfecto.
Gabi: Creo que le
dimos un buen susto... aunque yo estaba más asustaba que él ahí adentro... ¿Qué
iba a hacer si se ponía violento?
Mika: (entre risas)
No se ve muy fuerte que digamos... En fin, vamos a celebrar, hermanita.
Gabi: Soy tu prima,
no tu hermana. Y todavía no se concretó el plan, no celebremos con
anticipación.
Mika: Una vez que
ellos salen del hotel, ya está. No van a regresar. El plan está cumplido. (Con
entusiasmo) Vamos por unos zumos o unas malteadas.
Gabi: Bueno, yo les
pido el jugo. ¿La camioneta para transportarlos está lista?
Mika: Está todo en
orden, con la gasolina a punto.
Gabi: ¿Y qué va a
hacer nuestra hermana con... ya sabes, con quien regresó?
Mika: Nuestra
hermana dijo que haría que se arrepienta de haber vuelto. Y ambas sabemos que
ella no habla sin consecuencias. No hay de qué preocuparse. Vamos por esos
zumos, muero de sed.
Mientras tanto,
Daigo y Annette ya estaban dentro del taxi. Nuestra protagonista ya indicó al
conductor a donde debía ir, así que se acomodó en el asiento y decidió servir
al vocalista una infusión de boldo, que había preparado con anticipación, para
que su estómago se relaje. El tránsito por la cuidad se estaba volviendo lento
ya que se acercaba la hora pico, así que Daigo pudo terminar todo el contenido
del vaso térmico. El dolor comenzó a disminuir de a poco, o tal vez él llego a
ignorarlo, ya que se sentía cada vez más somnoliento...
Cuando se acercaban
a destino, a Annette le extraño el silencio de su compañero, y decidió llamarle
la atención sacudiendo su hombro, pero no resulto. Daigo estaba completamente
dormido.
Juana abrió los
ojos de a poco, después de ser sacudida insistentemente por Nicole, quien ya
había despertado. Esta rápidamente le comentó que Annette salió temprano pero
que les había dejado una llave, que debían pasar después bajo la puerta. Las
dos, entonces, comenzaron a cambiarse y prepararse para salir. Una vez que
estuvieron listas, salieron de la habitación, pusieron la llave y la pasaron
bajo la puerta antes de retirarse definitivamente. Mientras ambas iban camino
al hotel, la protagonista de lentes recordó algo que le quitó completamente las
ganas de ir.
Juana: Niki… No
quiero ir…
Nicole: Este… La
verdad que yo tampoco. O sea, por un lado, siento que ya puedo morir en paz…
pero por el otro me acuerdo de que Akihide estaba en pedo y… seguramente no se
va a acordar de nada.
Juana: No es lo
mismo. A vos te gustó lo que pasó, aunque fue raro… En cambio yo… Todavía
quisiera hundirme bajo la tierra.
Nicole: Mirá el
lado bueno… te chapaste a un guitarrista…
Juana:
Ay, boluda, te estoy hablando en serio.
Nicole:
Lo sé, lo sé. Solo quería hacerte una jodita. Si no llegas luciendo relajada va
a parecer que te importa lo que paso.
Juana:
(dandose cuenta) Che, cierto. Pero el único al que le interesa joderme es a...
ese.
Nicole:
No olvides a Daigo. Él puede aliarse con Akihide cuando quiere, y vos, con tu
personalidad, podes ofrecerle tremendo festín.
Juana:
Annette te está contagiando lo cizañosa. Ya te pareces a ella.
Nicole:
Es que... en su depto hay muchos libros de psicología. Me puse a leer uno para ver
qué onda. Por eso entiendo un poco como piensa y porque siempre esta tan
calmada. ¿Sabes? Siempre vi ese lado suyo con admiración, aunque cuando lo usa
en mi contra, me da miedo.
Juana:
A mí también.
Nicole:
Estuve pensando algo anoche. Parece que... antes de dejar la universidad,
Annette estudiaba psicología. Tal vez una conocida suya de esa época es la tal
hermana de aquellas dos stalkers.
Juana:
(el hilo de ideas de Nicole la extraña) ¿Por qué tendría que ser una psicóloga?
(Comienza a entender) Por como tiene manipuladas a sus hermanas... aunque esas
dos no se parecen en nada. Es imposible que tengan un parentesco.
Nicole:
No sumes otro misterio a los que ya tenemos.
Juana:
(pensando) Por cierto, ¿cómo sabe que detrás de todo esto está una tal hermana?
Acaso... ¿Niki es la tal hermana y cometió su primer error?
Nicole:
(pensando) ¿Por qué no preguntó de dónde saque la información de que aquellas
dos tienen otra hermana? ¿Y cómo sabe que es quien parece manipularlas?
Parece... parece que Akihide tiene razón.
Ambas
ya se encontraban en la puerta de entrada al hotel, revisando como en días
anteriores si aquellas dos stalkers andaban por ahí. Pero no había rastro de
ellas. Aparentemente cumplieron su promesa... O sus órdenes. Echaron una mirada
rápida la una sobre la otra, preguntando silenciosamente que estaban planeando.
Luego entraron, teniéndose mutuamente entre ceja y ceja.
Apenas
llegaron al comedor se sorprendieron de dos cosas: la primera es que los
muchachos estaban desayunando ya, y la segunda es que Daigo no estaba con
ellos. Juana se había salvado. Además, Akihide llevaba anteojos negros y lucía
algo malhumorado, lo que indicaba su resaca. Antes de que ellas consiguieran
acercarse, apareció el mesero de siempre y dejo más en la mesa, agregando un
"doozo" y se fue nuevamen... Un momento... ¿Dijo doozo?
Juana:
(Al igual que Nicole, llega apresuradamente) ¿El mesero habló en japonés?
Akihide:
Si... ya lo tenemos domesticado.
Nicole:
(está a punto de sentarse al lado de Akihide) Tal vez casi le generaron un trauma
y no le quedó más remedio.
Shinpei:
(antes de que Nicole tome asiento) No, vos sentate aquí. (Indica la silla que está
a su lado y luego apunta a Juana) Quiero a esa acosadora lejos de mí.
Juana:
(indignada) ¿Yo, acosadora? ¿Pero qué te crees? Aquí quien te conoce.
Shinpei:
Vos sos la que se tiró encima de mí anoche.
Juana:
Si, claro. ¿Y quién estiró mi brazo para que me cayera? ¿Ah? El acosador sos
vos.
Ese día, 5am. Bahrein.
Nuestros protagonistas tenían intenciones de regresar temprano al hotel para no despertar tan tarde por la mañana, ya que luego del almuerzo tendrían que hacer acto de presencia en el segundo día de la convenció, y como el deber lo disponía, las muchachas iban a acompañarlos. Decidieron reunirse a esa hora exactamente en la barra, en la cual ya se encontraba Akihide... aparentemente pasado de copas. Cerca de él estaba Nicole, ciertamente preocupada, y Juana acababa de llegar. Annette recien se retiraba a buscar a Daigo, sospechando que había ido al baño, pero Shinpei estaba desaparecido. Nuestra protagonista de lentes tendría que ir por él, aunque no estaba demasiado lejos. Podía verlo al otro lado de la barra, hablando con unas mujeres... Ese idiota andaba fanfarroneando por ahí.
Mujer 1 (nunca un nombre): ¿Es cierto que allá son inteligentes, pero ven mal y son raros? Es lo que sabemos por aquí.
Mujer 2: ¿Y son todos iguales?
Mujer 3: Yo pensaba que eran mas petisos, pero veo que no es así.
Shinpei: (en inglés) Así que eso es lo que se cree de nosotros en este país... (rie) Quien conociera a Daigo no pensaría que somos inteligentes. Y no sé a que te referís con lo de raros.
Mujer 2: Es por los dibujos que vienen de allá.
Shinpei: Ah, el anime. Pero esos personajes son estereotipos. La verdad es que allá no tienen los pelos verdes, ni ojos violeta (las tres se sorprenden).
Mujer 3: ¿Y... vos usas esos lentes todo el tiempo?
Shinpei: No, me los quito cuando no estoy en lugares públicos. Pero ya son parte de mi imagen.
Mujer 1: ¿Y es cierto que los japoneses son fríos y malos amantes?
Shinpei. Para nada...
Mujer 2: Eso tendríamos que averiguarlo.
Mujer 3: Pero solo podría hacerlo una de nosotras.
Shinpei: En realidad, yo tengo un par de amigos que tmbién son de Japón. podría presentarlos...
Juana: (aparece de pronto y agarra a Shinpei por un brazo. Habla en español) Disculpen, pero spy su traductora y tenemos que irnos.
Mujer 1: Pero él iba a presentarnos a sus amigos.
Shinpei: (en inglés) ¿Qué pasa? ¿Qué haces aquí?
Juana: (comienza a arrastrar a Shinpei con fuerza) Seguirán hablando otro día. Adios.
Con mucha fuerza, consigue arrastrar a Shinpei, quien apenas alcanza a despedirse de aquellas mujeres. Luego se vueve hacia Juana, a quien reprocha que haya intervenido en su conversación, pero ella se defiende y justifica con severidad, alegand que podía tratarse de ladronas, secuestradoras, de portadoras de algún tipo de virus o de traficantes de órganos incluso, y que él no podía ser tan estúpido y pervertido [hentai, hentai]. "Ah, tu problemas es que estás celosa porque te enamoraste de mí", bromeó Shinpei, pero no se detuvo allí. Nuestra amiga, irritada por lo que había escuchado, luego de que el guitarrista bajó un escalón de la pista de baile, intentó golpearlo. Él logró dar media vuelta y atajar el golpe, conteniendo la mano de Juana. Ella intentó zafarse jalando hacía atras, aunque Shinpei hizo lo mismo... provocando de Juana tropiece y caiga encima suyo... y por todo el accidente, tal cual escena rara de dorama y animé, no solo terminaron tirados en el piso, sino que además...
Juana se levantó rápidamente, arrastrando sus manos sobre su boca para desaparecer todo rastro del contacto con Shinpei, mientras que este hacía lo mismo.
Shinpei: Estúpida, ¿cómo te atreviste a besarme?
Juana: ¿Sos idiota? Aggg, se me pudre la boca.
Akihide: (aparece de pronto y habla con voz pastosa) Omae... ¿a eso le llamas un beso? pfff. Yo te puedo enseñar lo que es un beso de verdad. Necesito un voluntario.
Nicole: (aparece también) Aki-sama, ¿chanto shite kudasai masenka? [podrías comportarte con propiedad, adecuadamente? -te kudasai masenka es una fórmula de imperativo indirecto de mucho respeto]
Akihide: (se dirige a ella) Si, vos sos útil (apenas termina esa frase, agarra con rapidez la cabeza de nuestra pelirroja amiga y... la besa para hacer su innecesaria demostración... ¡Este tipo se había vuelto loco! Luego la deja, y al ver que ella está al borde de un colapso, le habla con tono autoritario) Ni se te ocurra despayarte, hey.
Nicole: (recobra un poco la compostura) Hai, sumimasen.
Akihide:
Que bueno que se acuerden de lo que pasó anoche, yo no me acuerdo de nada.
Shinpei:
Si estabas abrazado con la botella.
Akihide:
(con severidad) Chanto shite [compórtate adecuadamente. Akihide
puede decirlo así a Shinpei ya que él es mayor].
Shinpei:
(adopta una pose más humilde) Hai, sumimasen.
Akihide:
Ya dejen su pelea ridícula. Sea lo que sea. (A Juana) Veni y sentate (apunta la
silla que está a su lado) Nikori puede ir con Shinpei. Él y yo tenemos que algo
que decir... algo que preguntar.
Nicole:
(se sienta al lado de Shinpei) Eso suena muy serio, y grave.
Juana:
(toma asiento donde Akihide le indicó) Bueno, no hay problema. Por cierto...
Akihide
y Shinpei: (al unísono) ¿Dónde está Daigo?
Juana:
Si ustedes no saben, ¿cómo vamos a saberlo nosotras?
Akihide:
(a Juana) Te lo estoy preguntando solo a vos.
Shinpei:
Yo se lo estoy preguntando a Nikori.
Nicole:
¿Por qué a mí? Yo no dormí en la misma habitación que él.
Akihide: (a Shinpei) ¿Por que sospechas de ella? No tiene conexiones con las personas que nos siguen y... no parece demasiado brillante como para idear un secuestro.
Shinpei: Pude ver el teléfono de una de esas stalkers y allí había una foto de Nikori... una foto comprometedora.
Nicole y Juana: (al unísono, mientras la primera se cubre el pecho) ¿comprometedora?
Shinpei: No lo dije en ese sentido. Parecía... que era una foto consentida.
Akihide: No puede ser... Yo hable con una de esas chicas... y me dijo que Juana es su hermana. Y en la discoteca las vi hablar en secreto.
Juana: Yo no tengo hermana, solo hermanos.
Shinpei: No sabemos si estás mintiendo.
Juana: Crei que estabas de mi lado.
Shinpei: Después de lo de anoche, no puedo confiar en vos.
Juana: Yo no soy la acosadora mayor. Es más, si a uno de ustedes le pasa algo, seré la mas perjudicada. Estoy intentando hacerme un lugar como traductora de japonés, y si algo pasa, me expulsarían de la asociación.
Akihide: Entonces, ¿cómo es que esa chica dijo que sos su hermana y te estaba hablando?
Nicole: Además, te lancé un anzuelo en nuestra charla antes de venir... y caíste.
Shinpei: Y me acosaste descaradamente.
Juana: (piensa) Todo están en mi contra... ¿qué hago? (a ellos) ya... yamete [deténganse]. Esto es un mal entendido. Vamos a preguntar al recepcionista si vio algo sospechoso. Daigo no pudo haber desaparecido. (se levanta y comienza a caminar hasta la recepción, seguida por los demás. Mientras camina, piensa) "Alguien me puso una trampa... ¿será Nicole? Es sospechoso que no se haya puesto de mi lado... ¿Ese es tu juego? Apuntarme con el dedo acusador mientras los secuestras uno a uno... pero si yo caigo, vas a caer conmigo."
Una vez que llegan a la recepción, Juana pregunta al muchacho que allí se encuentra si vio salir a un hombre japonés del hotel o algo sospechoso, pero... le contasto que él no había estado allí por la mañana, si no su compañera, que regresaría cuando su turno haya terminado, es decir, por la noche. Luego inquirió si podía ver las grabaciones de seguridad, pero recibió una negativa, a menos que algo grave estuviese pasando, algo que implicara a la policía... Si Daigo había sido secuestrado, tendrían que notificarlo a la comisaría y la embajada... y ella sería expulsada de la asociación. Su curriculum, hasta el momento impecable, terminaría manchado para siempre.
Garcia: (aparece de pronto) ¿Qué están haciendo aquí? (a Akihide y Shinpei) Ustedes dos deberían estar arreglandose para ir al segundo día de la convención... ¿Donde está su compañero?
Akihide: (apresuradamente, antes de que los demás puedan abrir la boca) Dijo que hoy no asistirá. Con la celebración que tuvimos anoche, sintió molestias en la garganta y prefiere cuidarse hasta el día de cierre. Disculpe las molestias.
García: (a Juana) ¿Qué dijo? (ella le traduce rapidamente) Ah... Pues que bueno que se cuide, me parece muy profesional de su parte. En fin, el transporte está listo, solo vayan a alistarse.
Shinpei: Ya estamos listos.
García: Van a ir... ¿así vestidos?
Shinpei: (restándo importancia) Si.
García: Ya veo... mata atode [nos vemos luego] (se va).
Akihide y Shinpei se van hacia la camioneta junto a Juana y Nicole, y durante el trayecto no pronuncian ni media palabra. Los cuatro estaban pensando apresuradamente dónde estaba Daigo, que había sido de él, quién estaba detras de su desaparición. La muchacha de lentes estaba a punto de comerse las uñas, pues su posición era la mas desventajosa. Había tres miradas acusadoras dirigidas hacia ella, y si esa desaparición se volvía escandalosa, perdería la posición por la que tanto se había esforzado... Voluntaria o involuntariamente, quien lo había hecho la perjudicba en todos los sentidos... Un momento... ¿Nicole lo había hecho para asegrarse impunidad? Si lo que estaba pasando salía a la luz, Juana lo perdería todo... y por eso debía quedarse callada... ¡kuso! digo, ¡maldición! [o ¡mierda!]
Ese día, 4 am.
Juana estaba buscando el baño entre toda la multitud (desagradable para ella, como siempre) cuando de pronto se chocó con otra persona. Al apartarse para pedir disculpas, notó que se trataba de aquella muchacha alta que habían visto en la panadería. Verla la llenó de nervios, pero ocurrió algo completamente inesperado... ¡la joven le habló primero!
Mika: Oh... sois la tía que está con los japoneses. Menuda sorpresa.
Juana: Vos... Sos extranjera... ¿Por qué carajo me estás siguiendo?
Mika: Wo, calma. Los estoy siguiendo a ellos en realidad. En mi tiempo libre, por supuesto. Pero ya no lo haré.
Juana: ¿Por qué los seguís?
Mika: Mi padre vino por unos negocios y no tengo mucho que hacer aquí. Así que mi hermana y yo los estuvimos siguiendo. Resulta que son de una banda de fama en Japón.
Juana: Nena, vos estás re mal de la cabeza. ¿Cómo vas a ir por ahí siguiendo gente solo por curiosidad o por hobbie?
Mika: (aparentemente apenada) Lo siento... debes haber cogido tremendo susto. No era mi intención. Solo quería pasar el rato. Aunque ustedes no son muy divertidos que digamos.
Juana: Che... ¿Vos conoces a una chica llamada Annette?
Mika: Por una foto que me mostró mi herma... Ehhh, la verdad que no. (apurada) Me tengo que ir. Adios. (se va)
Sin que Juana se diera cuenta, Akihide y Nicole estaban oservandola a una prudente distancia. Ninguno de los dos esperaba que eso ocurriera, pero la postura mandona que adoptó la muchacha de lentes les pareció... como si estuviese dando instrucciones. No aparentaba ser la conversación que nuestra pelirroja amiga esperaba encontrar.
Akihide: (a Nicole) ¿Lo ves? Esas dos se conocen. No podemos confiar en Juana. (bebe un trago)
Nicole: (triste) Uso... uso desu [es mentira] omoimasen… [no lo
creo]
Akihide: Bakana koto shinaide [no seas
tonta].
Daigo comenzó a
abrir los ojos lentamente. No se dio cuenta del momento en cual se había
quedado dormido. Tal vez estaba causando problemas a Annette... De pronto se
vio dentro de una habitación algo rústica, en una cama de macizo algarrobo. A unos
metros de la cama había una silla… en la cual estaba sentada una persona. Poco
a poco la vista se fue aclarando, y aquella silueta que creo conocida… no lo
era. Allí estaba una muchacha alta, de cabello castaño y ojos verdes… La misma
que lo esperaba afuera del ascensor.
Daigo: (casi salta
de la cama) De… ¿Dare? [¿Quién sos? –literalmente, quién]
Mika: Konnichiwa,
Daigo-sama. Daijoobu desu ne? [¿Estás bien? –el ne agrega la intención de ser
agradable]
Daigo: Dare? Ima,
doko? [¿Dónde estoy ahora?]
Mika: Quien soy… Es
complicado definirlo… Shikashi, donnani [Pero eso no importa] Y estás en una
casa de campo, así que no tienes señal para comunicarte con nadie.
Daigo: A…
Anetto-chan… doko desu ka?
Mika: Preocúpate
por ti mismo de ahora en adelante. Voy a avisar a aneki [ane es hermana mayor, y ki es como un título honorífico. También se usa para decir cuñada] que ya
despertaste. (sale de la habitación)
¿Cómo… cómo es que
había pasado eso?
La puerta vuleve a brirse, dejando entrar... a esa persona.
Daigo: (no cabía en sí del asombro) Ki... kimi... [vos/tú...]
Hermana mayor: Daigo-sama, bienvenido a la estancia de mi familia. Haré todo lo posible para que te sientas a gusto aquí.
Ya había llegado la noche. Nuestros cuatro protagonista regresaban al hotel después de distraerse un poco en el segundo día de la convención. Una vez que llegaron, se reunieron en el restaurante y planeaban los guitarristas junto a Nicole continuar interrogando a Juana cuando llegó alguien al rescate. La recepcionista del turno noche, que se había quedado hasta la hora en que Daigo salió... o lo sacaron. Su compañero de trabajo le comentó que nuestra protagonista preguntó por ella, así que antes de comenzar su jornada, se acercó a hablarle. Nunca más oportuna.
Recepcionista: Disculpame... ¿vos querías hablar conmigo?
Juana: Si... Quería saber si esta mañana viste salir de aquí a un tipo japonés.
Recepcionista: (haciendo memoria) Pues... No recuerdo.
Juana: (a los demás) ¿Tienen una foto de Daigo? (se la alcanzar rápidamente y la enseña a la recepcionista) Es este hombre, ¿lo viste salir?
Recepcionista: Si. Se fue con una chica morocha, una que andaba con ustedes los primeros días.
Nicole: Annette... ¿Y sabes a dónde fueron?
Recepcionista: No hablaban en español, así que no lo sé. Si recuerdo que se fueron rápido porque dos chicas los estaban siguiendo.
Juana: Dos chicas... ¿Una era alta y de ojos verdes, y la otra morocha de pelo largo?
Recepcionista: Si. pero ellas no los siguieron hasta afuera, si no que se quedaron charlando sobre celebrar que un plan se concretó, un transporte y algo así.
Nicole: ¿Un plan que se concretó? (en japonés) Será que los estaba esperando una emboscada afuera y ellas tenían que lograr que salgan.
Recepcionista: Yo... es todo lo que recuerdo. ¿Necesitan algo más?
Juana: No... Muchas gracias.
Recepcionista: Me voy al trabajo, entonces. Buena suerte. (se va)
Música de ambiente
Shinpei: ¿Qué pasó?
Nicole: Daigo y Annette abandonaron el hotel... y desaparecieron.
Akihide: Eso ya lo sabemos.
Juana: Entonces tenemos que intentar hablar con Annette...
Nicole: (su telefono comiemza a timbrar, y cuando revisa el id... se trataba de Annette. Contesta rapidamente) Hola, ¿Annette? ¿sos vos? ¿Estás bien?
Annette: (su voz se escucha con interferencia) Si, soy yo. No... resultó facil comunicarme.
Nicole: ¿Qué pasó, Annette? ¿Donde está Daigo?
Annette: Él está... en el mismo lugar que yo. Pero solo pude verlo una vez.
Nicole: ¿Estas tipas están ahí? ¿Te vigilan? ¿O en este momento estás sola y podes decirnos cómo ir a buscarte? Podemos rescatarlos a los dos.
Annette: En este momento no puedo decirte eso... pero... eschuchame con atención.
Nicole: Si, si, yo escucho (a los otros) ¿Alguien tiene un anotador o algo así? (mientras ellos buscan) Ann...
Annette: Bakana... Anatatachi...
Esas palabras resuenan en los oídos de la pelirroja.
Annette: Fui yo todo este tiempo... Las chicas que las seguían son mis hermanas. Solo llamaba para decirles que no avisen a la policía, porque si yo caigo, todos caen conmigo, hasta los organizadores del evento. Daigo está bien, no tienen que preocuparse por él. Adios.
El tono de marcado comienza. Un sudor frío recorrió todo el cuerpo de Nicole, mientras la impresión hizo de ella su presa. Incluso, al intentar moverse, se cayó de la silla, y los demás entraron en pánico, imaginando que durante el llamado algo había pasado con Annette, que había sido descubierta..
Bakana... anatatachi. Fui yo todo este tiempo... Una y otra vez se repetían en la mente de una conmocionada Nicole que ni podía ordenar las palabras, y que debió esforzarse mucho para hacerlo...
Nicole: (En un susurro) Es ella... Annette se llevó a Daigo... Somos unas idiotas....
Bakana... Anatatachi...
つづく