- Durante varios meses dejaste de venir y
descuidaste completamente tu salud... ¿Te das cuenta de lo grave que es eso?
- Mire, si quisiera sermones, regresaría a la
casa de mis padres. Solo deme un número.
- ¿Un número? ¿Te referís a un cierto tiempo?
- Sí, a cuánto me
tengo que quedar aquí y cuanto me queda después. Deme ese número.
- Escuchame bien... Te vas a quedar hasta el
final. Si te vas de aquí, podría suceder en un día o dos, como mucho.
- Ya... -traga saliva, mientras su interior
se llena rápidamente de una mezcla entre dolor y rabia - Ya veo... Entiendo, me
quedaré. ¿Puede dejar pasar a mi hermana? Tengo algo que decirle.
- Está bien, la llamaré - sale de la
habitación.
Mika: (entra, preocupada) Ese tío dijo que ya
puedo entrar. ¿Qué pasó, cuándo podemos irnos?
Annette: (simulando serenidad) Todavía no lo
sé... Pero hay un cambio de planes. Llamá a Gabi y decile que lleve a Daigo al
hotel y lo deje ahí.
Mika: (extrañada) ¿Por qué de repente? ¿Pasó
algo? ¿No podemos esperar simplemente a que regreses?
Annette: Ya nos divertimos lo suficiente.
Además, en este momento mi salud no me permite hacer algo tan arriesgado como
lo que había planeado. Es mejor abortar el plan ahora ya que no tiene ningún
sentido.
Mika: Está bien... (Abre la puerta para irse)
Ahora la llamo...
Annette: Mika (esta se detiene) No olvides la
promesa que me hiciste.
Mika: (pone un pie afuera de la habitación
pero no se va) Hermanita... No vas a salir del hospital, ¿verdad?
Annette: Anda a hablar con Gabi, ¿querés?
Micaela sale de la habitación y llama a
Gabriela para comunicarle el cambio de planes... y las sospechas que tiene.
Luego se dirige hacia el consultorio de médico que atendía a Annette para
preguntarle cual era realmente su estado y que es lo que se necesitaba para
revertir un posible final abrupto. Tenía la fe ciega de que habría algo más que
hacer, aunque tuviese que romper la promesa que hizo a su hermana... por más imposible que esto pareciera.
Nicole: (a Juana,
en español) ¿Ves lo que yo veo o me volví loca?
Juana: Creo que
sí... (Se acerca a la mesa) Da... ¿Daigo sama?
Daigo: (contento)
Juana chan, Nikori chan, las extrañe.
Juana: (se acerca a
las corridas, igual que Nicole) Daigo sama... ¿Por qué estás aquí?
Daigo: ¿No se
alegran de verme? Saitee... [Algo así como "son las peores"]
Nicole: Es raro que
estés aquí... ¿No te habían secuestrado? ¿Dónde está Annette?
Daigo: En este
momento, no lo sé. Pero deberían estar contentas porque ya volví. Y justo antes
del cierre de la convención. (Vuelve a observar el desayuno) Ya que están aquí,
¿pueden pedir en recepción que hagan bajar a Shinpei y Akihide? Hasta ahora no
pude hacerlo...
Juana: Bueno, iré
yo. (Se va)
Nicole: (toma
asiento frente al vocalista) Daigo sama, ¿qué pasó con Annette? ¿Por qué te
dejó ir?
Daigo: (en voz baja) shiranai... [No sé] (A
ella) No te preocupes por eso. Lo importante es que ya volví.
Nicole: Pero...
Esta es una resolución muy extraña. Algo me dice que no está del todo bien.
Daigo: Extraña, pero es una resolución al fin. Si un hombre rapta a una chica con intenciones románticas [como hice en la primera parte -recuerden el viaje a Hakodate], está bien, pero si es al revés, es una loca peligrosa... no entiendo ese pensamiento.
Nicole: ¿Annette tenía intenciones románticas?
Daigo: (piensa) No... Bah, creo que no. (a ella) Sé que estaban preocupados, pero estoy bien...
Nicole: (su telefono comienza a timbrar y atiende la llamada entrante sin prestar mucha atención) Hola?
- Daigo ya está en el hotel, ¿verdad?
Nicole: (extrañada) ¿Annette?
Annette: ¿Llegó bien, verdad?
Nicole: ¿Para qué me llamás? ¿Vas a salirme con otra sorpresita?
Annette: Para nada... Solo quiero adevertirte que no preguntes a Daigo cosas referidas a lo que pasó. Está bajo los efectos de mi hipnósis, y si lo presionas para que hable, apenas quiera hacerlo se quedará mudo y no podrá cantar para la presentación de mañana.
Nicole: ¿Qué? Eso debe ser una broma.
Annette: Son los efectos de mi hipnosis. No será una mudez real, sino psicosomática, pero muy efectiva. ¿Por qué crees que después de lo que le hice, Federico sigue enamorado de mí? Esa fue una hipnosis que salió mal, y que haga lo que haga no puedo revertir.
Nicole: ¿Entonces... (traga saliva) es verdad?
Annette: Eso era todo lo que quería decirte. Jaane (corta)
La pelirroja corta la llamada, sintiendo un peso en el corazón. ¿Annette siempre había sido tan cruel y ella no lo había notado, o recientemente decidió mostrar su otra cara? Antes de que ella pudiese proseguir con su involuntario tormento mental, Juana regresó, pero no lo hizo sola. Akihide y Shinpei venían con ella. En sus rostros era notorio el asombro, que rozaba la incredulidad. Inmediatamente vieron al vocalista, sus expresiones cambiaron hacia la alegria y el alivio. ¿Qué más da si el secuestro terminó en extrañas circunstancias? Lo importante era que Daigo ya estaba allí, y no lo dejarían solo ni a sol ni a sombra, al menos en lo que les quedaba de estadía.
Inevitablemente, durante el desayuno, salieron las preguntas sobre su estadía y el lugar en el que había sido recluido, pero Daigo fue muy tanjante con sus respuestas: "No sé donde estaba, pero vi algún que otro guacho [mala pronunciación], comí comida muy rica aunque no recuerdo los nombres... Una era sopa sólida, y no la pasé mal. Casi no parecía una secuestro. Hubiese sido bueno que Anetto chan nos llevara a todos, creo que ustedes también se hubiesen divertido". Aunque eso no los dejaba satisfechos, fue un alivio que no se quedara mudo, y que no presente algún tipo de trauma o síndrome de estocolmo. No era posible sacar más información que esa, casi como si Daigo no quesiera hablar más... ¿Él sabía de la hipnosis? se preguntó nuestra amiga pelirroja antes de que García llegara a avisarles que la camioneta estaba lista para llevarlos al ensayo, que, como siempre, se llevaría a cabo en La Rural.
Una vez que llegaron, se quedaron a esperar a los miembros de soporte mientras afinaban los instrumentos... Bueno, no todos. Daigo se la pasaba tomando fotografías del ensayo, que aún no comenzaba. Cuando llegaron el baterista y bajista, empezaron a tocar, pero el vocalista interrumpió varias veces, ya que las guitarras iban a desptiempo.
Daigo: (a Shinpei y Akihide) Muchachos, ¿qué pasa? Están tocando a destiempo.
Shinpei: Es que... Bueno, yo estoy un poco distraído...
Akihide: Yo recordé la primera vez que llegamos aquí, y de repente Anetto dasapareció, y no pude evitar pensar que seguramente seguía tramando su plan, lo que me lleva a preguntarme por qué.
Daigo: Ya les dije que estoy bien, eso es lo importante, ¿o no?
Shinpei: Pero... ¿Ella no te dijo por qué lo hizo?
Nicole: (temiendo que Daigo diga algo que no debía) Esperen... No creo que deban hablar de eso.
Akihide: ¿Y por qué no?
Nicole: Porque... (inventa algo rápido) Annette me llamó esta mañana para saber si había llegado bien. Resulta que se llevó a Daigo sama en un intento romántico o algo así.
Daigo: ¡Claro que no! Fue por...
Juana: (se levanta de repente) ¿Por qué?
Daigo: [...] [...] (se toca la garganta, extrañado)
Akihide: Dejá de hacerte el loco y contanos.
Baterista: Oigan (a Juana) ¿Podemos seguir con el ensayo?
Bajista: Tenemos que ir a ver a nuestra abuela, anda mal de la pierna.
Juana: (sin hacerles mucho caso) si, ya seguimos (se acerca a los muchachos y habla al vocalista) Contá de una vez.
Daigo: [...] (se señala la garganta) [...]
Nicole: ¡Nooo! Annette me advirtió que esto pasaría.
Shinpei: ¿De qué estás hablando?
Nicole: Annette hipnotizó a Daigo sama para que se quede mudo antes de contar cosas sobre el secuestro.
Akihide: ¡Pues lo hubieses dicho antes! ¿Cómo hacemos para que se le pase?
Nicole: Ni la misma Annette lo sabe, por eso me lo advirtió. Una vez que suceda, no hay modo de revertirlo.
Juana: Eso te lo debe haber dicho para asustarte. Tenemos que llevar a Daigo a un médico o algo. No podemos dejarlo así.
Bajista: (se acerca otra vez) Disculpen, ¿vamos a volver al ensayo?
Juana: El vocalista tiene problemas en la garganta, así que tendremos que dejarlo por hoy. Vamos a llevarlo a un hospital. Ustedes pueden irse.
Baterista: Pueden llevarlo al hospital en el que atiende nuestra abuela. Ella está internada porque anda mal de la pierna y tenemos que visitarla. De paso nos dejan ahí.
Daigo: Extraña, pero es una resolución al fin. Si un hombre rapta a una chica con intenciones románticas [como hice en la primera parte -recuerden el viaje a Hakodate], está bien, pero si es al revés, es una loca peligrosa... no entiendo ese pensamiento.
Nicole: ¿Annette tenía intenciones románticas?
Daigo: (piensa) No... Bah, creo que no. (a ella) Sé que estaban preocupados, pero estoy bien...
Nicole: (su telefono comienza a timbrar y atiende la llamada entrante sin prestar mucha atención) Hola?
- Daigo ya está en el hotel, ¿verdad?
Nicole: (extrañada) ¿Annette?
Annette: ¿Llegó bien, verdad?
Nicole: ¿Para qué me llamás? ¿Vas a salirme con otra sorpresita?
Annette: Para nada... Solo quiero adevertirte que no preguntes a Daigo cosas referidas a lo que pasó. Está bajo los efectos de mi hipnósis, y si lo presionas para que hable, apenas quiera hacerlo se quedará mudo y no podrá cantar para la presentación de mañana.
Nicole: ¿Qué? Eso debe ser una broma.
Annette: Son los efectos de mi hipnosis. No será una mudez real, sino psicosomática, pero muy efectiva. ¿Por qué crees que después de lo que le hice, Federico sigue enamorado de mí? Esa fue una hipnosis que salió mal, y que haga lo que haga no puedo revertir.
Nicole: ¿Entonces... (traga saliva) es verdad?
Annette: Eso era todo lo que quería decirte. Jaane (corta)
La pelirroja corta la llamada, sintiendo un peso en el corazón. ¿Annette siempre había sido tan cruel y ella no lo había notado, o recientemente decidió mostrar su otra cara? Antes de que ella pudiese proseguir con su involuntario tormento mental, Juana regresó, pero no lo hizo sola. Akihide y Shinpei venían con ella. En sus rostros era notorio el asombro, que rozaba la incredulidad. Inmediatamente vieron al vocalista, sus expresiones cambiaron hacia la alegria y el alivio. ¿Qué más da si el secuestro terminó en extrañas circunstancias? Lo importante era que Daigo ya estaba allí, y no lo dejarían solo ni a sol ni a sombra, al menos en lo que les quedaba de estadía.
Inevitablemente, durante el desayuno, salieron las preguntas sobre su estadía y el lugar en el que había sido recluido, pero Daigo fue muy tanjante con sus respuestas: "No sé donde estaba, pero vi algún que otro guacho [mala pronunciación], comí comida muy rica aunque no recuerdo los nombres... Una era sopa sólida, y no la pasé mal. Casi no parecía una secuestro. Hubiese sido bueno que Anetto chan nos llevara a todos, creo que ustedes también se hubiesen divertido". Aunque eso no los dejaba satisfechos, fue un alivio que no se quedara mudo, y que no presente algún tipo de trauma o síndrome de estocolmo. No era posible sacar más información que esa, casi como si Daigo no quesiera hablar más... ¿Él sabía de la hipnosis? se preguntó nuestra amiga pelirroja antes de que García llegara a avisarles que la camioneta estaba lista para llevarlos al ensayo, que, como siempre, se llevaría a cabo en La Rural.
Una vez que llegaron, se quedaron a esperar a los miembros de soporte mientras afinaban los instrumentos... Bueno, no todos. Daigo se la pasaba tomando fotografías del ensayo, que aún no comenzaba. Cuando llegaron el baterista y bajista, empezaron a tocar, pero el vocalista interrumpió varias veces, ya que las guitarras iban a desptiempo.
Daigo: (a Shinpei y Akihide) Muchachos, ¿qué pasa? Están tocando a destiempo.
Shinpei: Es que... Bueno, yo estoy un poco distraído...
Akihide: Yo recordé la primera vez que llegamos aquí, y de repente Anetto dasapareció, y no pude evitar pensar que seguramente seguía tramando su plan, lo que me lleva a preguntarme por qué.
Daigo: Ya les dije que estoy bien, eso es lo importante, ¿o no?
Shinpei: Pero... ¿Ella no te dijo por qué lo hizo?
Nicole: (temiendo que Daigo diga algo que no debía) Esperen... No creo que deban hablar de eso.
Akihide: ¿Y por qué no?
Nicole: Porque... (inventa algo rápido) Annette me llamó esta mañana para saber si había llegado bien. Resulta que se llevó a Daigo sama en un intento romántico o algo así.
Daigo: ¡Claro que no! Fue por...
Juana: (se levanta de repente) ¿Por qué?
Daigo: [...] [...] (se toca la garganta, extrañado)
Akihide: Dejá de hacerte el loco y contanos.
Baterista: Oigan (a Juana) ¿Podemos seguir con el ensayo?
Bajista: Tenemos que ir a ver a nuestra abuela, anda mal de la pierna.
Juana: (sin hacerles mucho caso) si, ya seguimos (se acerca a los muchachos y habla al vocalista) Contá de una vez.
Daigo: [...] (se señala la garganta) [...]
Nicole: ¡Nooo! Annette me advirtió que esto pasaría.
Shinpei: ¿De qué estás hablando?
Nicole: Annette hipnotizó a Daigo sama para que se quede mudo antes de contar cosas sobre el secuestro.
Akihide: ¡Pues lo hubieses dicho antes! ¿Cómo hacemos para que se le pase?
Nicole: Ni la misma Annette lo sabe, por eso me lo advirtió. Una vez que suceda, no hay modo de revertirlo.
Juana: Eso te lo debe haber dicho para asustarte. Tenemos que llevar a Daigo a un médico o algo. No podemos dejarlo así.
Bajista: (se acerca otra vez) Disculpen, ¿vamos a volver al ensayo?
Juana: El vocalista tiene problemas en la garganta, así que tendremos que dejarlo por hoy. Vamos a llevarlo a un hospital. Ustedes pueden irse.
Baterista: Pueden llevarlo al hospital en el que atiende nuestra abuela. Ella está internada porque anda mal de la pierna y tenemos que visitarla. De paso nos dejan ahí.
Juana: Y... ¿Dónde queda ese hospital?
Los miembros de la banda, junta a sus traductoras y los músicos de soporte abandonaron La Rural en el vehículo que dispuso la organización del evento hacia el hospital donde estaba internada la abuela de estos últimos, que se había lastimado la pierna en un accidente de motocicleta causado por un conductor en estado de ebriedad. Una vez que llegaron, nuestros protagonistas pidieron una consulta y se quedaron aguardando en la sala de espera a que llamaran al vocalista. Entre tanto, Juana fue a buscar agua, ya que había acabado su botella, y mientras la cargaba en el dispenser, sin prestar atención a algo en particular... hasta que reconoció una voz entre las personas que pasaban, y no por la familiaridad, sino porque su acento era diferente, era peninsular...
Disimuladamente, observo hacia un lado, encontrando a aquellas dos chicas que seguían a Annette hablando con una enfermera... Pero que pequeño es el mundo, justamente ahí se las venía a "cruzar" (por así ponerlo). Juana aguzo el oído lo mas que pudo, para intentar escuchar un fragmento de la conversación. Pero no pudo. La mujer de impecable uniforme pero pésimo humor se retiró. Entonces, la más alta abrió la puerta de una habitación que estaba en frente, diciendo claramente al ocupante de la misma"vamos a comer algo y volvemos enseguida, hermana". Luego cerró con cuidado y se fue junto a la joven. Aproximadamente un mnuti después, nuestra protagonista entró en acción. Se acercó a la habitación, miro para todos lados, asegurandose de que no hubiese moros en la costa, e ingresó cuidadosamente. Allí estaba Annette, acostada en la camilla de la habitación, leyendo un libro con mucha concentración. De pronto, cuando estaba a punto de hablarle, la morocha apunto la mirada hacia ella sin inmutarse con su presencia.
Annette: (volviendose hacia el libro otra vez) ¿Qué te trae por estos lares?
Juana: Vos sabés a que vengo. No sé qué le hiciste a Daigo, pero mañana tiene que cantar, necesitamos que lo reviertas.
Annette: (cierra el libro y lo deja en la mesita junto a la cama) Me encantaría ayudar, pero me pusieron un sedante y en cualquier momento caigo dormida.
Juana: (la mira con atención) Pero... ¿Qué te pasó? ¿Por qué estás aquí?
Annette: Es muy complicado de explicar, pero no nos detengamos en tonterías. Puedo hacer que a Daigo se le pase el efecto psicosomático, no la hipnósis. O sea que no podrán hacerle preguntas respecto a lo que pasó.
Juana: ¿Y que vas a pedirme a cambio?
Annette: Anda y traerlo antes de que me quede dormida. O mejor prestame tu cel. Es mejor que Daigo no me vea o se va a preocupar.
Juana: (pasándole el teléfono móvil) ¿Y porqué estás aquí?
Annette: (suspira) Estoy muriendo...
Juana: (asustada) ¿Qué?
Annette: (rie) ¡Uso! [mentira] Tengo unos problemitas digestivos. Pero se solucionarán pronto. (enciende la grabadora del móvil y hace un mensaje de voz raro que Juana no entiende. Luego se lo regresa) Ya está. Espero que eso funcione.
Juana: (molesta) ¿Por esto terminaste el secuestro? ¿Por qué te llevaste a Daigo, utilizandome a mí y a Niki?
Annette: (se sonríe) A partir de ahora, vas a tener una excelente experiencia en tu curriculum, si olvidar que García está contento con tu desempeño y hablara bien de vos en la asociación. Esto sin duda te ayudará en el futuro, y todo es gracias a mí.
Juana: ¿Fue todo un plan tuyo? (ya ni sabe como sentirse, está completamente asorada)
Annette: Si. Yo pedí a Gabi que hackeara los votos para que Breakerz tenga una gran cantidad y los convoquen, y también hipnotize a la traductora a la que reemplazas para que cancele el trabajo y tengan que llamarte. Traje hasta aquí a mi banda favorita y me aseguré de tenerla cerca, con beneficios para vos y Niki también. Porque ella pudo conocer a uno de sus ídolos... (comienza a sentirse somnolienta y se recuesta) Pero no estés perdiendo el tiempo aquí. Anda a mostrarle la grabación a Daigo, así puede centar mañana.
Juana: Vos... ¿qué clase de persona sos?
Annette: Soy... Soy un monstruo. Pero no te demores más. Seguramente ya estarán preguntandose dónde estás.
Disimuladamente, observo hacia un lado, encontrando a aquellas dos chicas que seguían a Annette hablando con una enfermera... Pero que pequeño es el mundo, justamente ahí se las venía a "cruzar" (por así ponerlo). Juana aguzo el oído lo mas que pudo, para intentar escuchar un fragmento de la conversación. Pero no pudo. La mujer de impecable uniforme pero pésimo humor se retiró. Entonces, la más alta abrió la puerta de una habitación que estaba en frente, diciendo claramente al ocupante de la misma"vamos a comer algo y volvemos enseguida, hermana". Luego cerró con cuidado y se fue junto a la joven. Aproximadamente un mnuti después, nuestra protagonista entró en acción. Se acercó a la habitación, miro para todos lados, asegurandose de que no hubiese moros en la costa, e ingresó cuidadosamente. Allí estaba Annette, acostada en la camilla de la habitación, leyendo un libro con mucha concentración. De pronto, cuando estaba a punto de hablarle, la morocha apunto la mirada hacia ella sin inmutarse con su presencia.
Annette: (volviendose hacia el libro otra vez) ¿Qué te trae por estos lares?
Juana: Vos sabés a que vengo. No sé qué le hiciste a Daigo, pero mañana tiene que cantar, necesitamos que lo reviertas.
Annette: (cierra el libro y lo deja en la mesita junto a la cama) Me encantaría ayudar, pero me pusieron un sedante y en cualquier momento caigo dormida.
Juana: (la mira con atención) Pero... ¿Qué te pasó? ¿Por qué estás aquí?
Annette: Es muy complicado de explicar, pero no nos detengamos en tonterías. Puedo hacer que a Daigo se le pase el efecto psicosomático, no la hipnósis. O sea que no podrán hacerle preguntas respecto a lo que pasó.
Juana: ¿Y que vas a pedirme a cambio?
Annette: Anda y traerlo antes de que me quede dormida. O mejor prestame tu cel. Es mejor que Daigo no me vea o se va a preocupar.
Juana: (pasándole el teléfono móvil) ¿Y porqué estás aquí?
Annette: (suspira) Estoy muriendo...
Juana: (asustada) ¿Qué?
Annette: (rie) ¡Uso! [mentira] Tengo unos problemitas digestivos. Pero se solucionarán pronto. (enciende la grabadora del móvil y hace un mensaje de voz raro que Juana no entiende. Luego se lo regresa) Ya está. Espero que eso funcione.
Juana: (molesta) ¿Por esto terminaste el secuestro? ¿Por qué te llevaste a Daigo, utilizandome a mí y a Niki?
Annette: (se sonríe) A partir de ahora, vas a tener una excelente experiencia en tu curriculum, si olvidar que García está contento con tu desempeño y hablara bien de vos en la asociación. Esto sin duda te ayudará en el futuro, y todo es gracias a mí.
Juana: ¿Fue todo un plan tuyo? (ya ni sabe como sentirse, está completamente asorada)
Annette: Si. Yo pedí a Gabi que hackeara los votos para que Breakerz tenga una gran cantidad y los convoquen, y también hipnotize a la traductora a la que reemplazas para que cancele el trabajo y tengan que llamarte. Traje hasta aquí a mi banda favorita y me aseguré de tenerla cerca, con beneficios para vos y Niki también. Porque ella pudo conocer a uno de sus ídolos... (comienza a sentirse somnolienta y se recuesta) Pero no estés perdiendo el tiempo aquí. Anda a mostrarle la grabación a Daigo, así puede centar mañana.
Juana: Vos... ¿qué clase de persona sos?
Annette: Soy... Soy un monstruo. Pero no te demores más. Seguramente ya estarán preguntandose dónde estás.
Juana: Vos... ¿Te vas a quedar aparentando que está todo bien, sin intentar siquiera pedirnos disculpas? No sos un monstruo, sos una persona. Porque son las personas las que crean a los monstruos. (se va al darse cuenta de que Annette se había quedado dormida ya)
Regresó
tras sus pasos a la sala de espera, mientras reproducía toda la conversación en
su cabeza. No podía evitar sentir rabia
por la que antes consideraba su amiga, pero debía admitir que parte de ello era
debido a un sentimiento de celos. Annette hacía simplemente lo que le daba la
gana, vivía libremente, y contaba con su capacidad de hipnosis y sus fieles y
extrañas hermanas. En cambio, a ella su padre y hermanos la limitaban mucho, además de que para lograr todo lo que quería, tenía que esforzarse mucho, y eso incluía ahorrar dinero. ¿había personas que nacieron con suerte y otras que tenían suerte de nacer, independientemente de cómo llevaban su vida? ¿O lo estaba juzgando muy a la ligera?
Cuando llegó a la sala de espera, notó que Daigo y nicole no estaban, pues ya habían entrado a consulta. Ella tuvo que excusarse diciendo que se Ignorar perdió en el camino, muy a su pesar, pues Shinpei conmenzo a molestarla. Unos minutos después, el vocalista y la pelirroja salieron diciendo que el médico no encontró nada extraño, pero por las dudas les recetó un medicamento para la garganta. Juana no sabía cómo mostrarle la extraña grabación que hizo Annette, ya que desde el principio no dijo que la encontró en el hospital. De allí se fueron hasta el hotel para almorzar algo, ya que les tocaba recorrer la convención en La Rural nuevamente.
Para ese momento, aunque no había pasado mucho tiempo, Daigo estaba completamente aburrido de no poder hablar, incluso comenzaba a hacer señas que nadie entendía, lo que aumentaba su nivel de frustración.
Juana: Ya no lo soporto más (extrajo del morral que llevaba su teléfono y un par de auriculares, los conectó y acto seguido colocó uno de ellos en la oreja de Daigo. Luego reprodujo el mensaje de Annette, a la que Daigo reaccionó enseguida) Decí algo.
Daigo observa a Juana, luego a los demás, pero no cree que solo con eso pueda hablar... ¿Que puedo decir? preguntó de repente y casi sin darse cuenta, para sorpresa de todos, quienes inmediatamente se volvieron hacia Juana, quien ya se veía venir todas las preguntas.
Nicole: ¿Qué hiciste?
Shinpei: ¿Sos una especie de bruja o algo?
Juana: ¿Bruja? ¡No!
Daigo: (se toca el cuello) ¡Mi hermosa voz ha vuelto, puedo hablar!
Akihide: Ya me había acostumbrado a tu silencio.
Shinpei: ¿Qué tenía tu celular? Mostranos.
Nicole: Entrega el celular.
Akihide: No la atropellen. Uno por uno. (a Juana) ¿Qué fue lo que le hiciste escuchar a Daigo?
Daigo: Fue porque...
Juana: ¡Esperen! Les voy a contar, ¿si? Pero no se acaloren.
García: (aparece de repente e interrumpe a Juana) El ensayo se suspendió rapidamente, ¿qué fue lo que sucedió?
Nicole: Señor García, ¿no podría venir en otro momento?
García: No, porque como co-organizador del evento, quiero saber que pasó. Según me dijeron los músicos de soporte, uno de ellos(apunta a la banda) se sintió mal y fueron a un hospital.
Juana: Daigo tenía molestias en la gaganta, pero ahora se siete mejor.
García: No me gusta cómo se oye eso. (a Daigo) Kusuri (w)o nonde kudasai [toma medicamentos, por favor]. (acerca una silla de otra mesa y se sienta con ellos) Bien, ya que estoy, arreglemos el repertorio de temas del cierre de mañana. Y después vamos todos juntos al evento, hoy se realiza un desfile de body paiting y estoy segur de que querran verlo.
Nicole: (sin ocultar su desagrado) ¿Por qué cree que a ellos les interesa?
García: También habrá desfile masculino, no te preocupes. Tenemos unos modelos muy interesantes.
Juana y Nicole: (entusiasmadas) ¿En serio?
García: (en japonés) De hecho, Shinpei-san podría participar en el body painting.
Shinpei: ¿Yo? Bueno, podría intentarlo.
Juana: (indignada) ¿Este? ¿En body painting?
Daigo: Yo también quiero paticipar.
Shinpei, Akihide y Nicole: No... no lo hagas. No es necesario.
Daigo: Que crueles son...
García: Pero ya hablemos de lo que me interesa. ¿Qué van a tocar? Organicemos la actuación de mañana.
A pesar de que estaban intrigados por lo que Juana tenía que explicar, y realmente querían saber cómo fue que logró hacer que Daigo recupere la voz, Pasaron el almuerzo y el resto de tiempo que les quedaba para planificar el orden de las canciones que tocaría en el cierre de la convención (que todavía no tiene nombre, pero que más da). Luego García les pidio que fueran a cambiarse para ir a La Rural con él, pero durante todo el camino hasta allá, ellos no pudieron hablar a solas ya que el organizador estaba bastante cerca de ellos, como si los controlara. ¿Será que comenzó a sospechar?
García: Bueno, en momentos comenzaremos el desfile de Body painting. (a Shinpei) ¿Queres participar?
Shinpei: Hay mucha gente, así que... creo que no.
Daigo: Anda, Shinpei. Muestrales de qué están hechos los machos japoneses.
Akihide: Ya uqe vinimos hasta aquí, animate.
Shinpei: Es que (apunta a Juana) Es que ella...
Juana: Si pensás que me voy a quedar a verte, ya quisieras. Además, haciendo un llamado a la reflexión, viniste hasta aqui para tocar con tu banda, no para exhibirte con el cuerpo pintado.
Nicole: Yo sí te hecho porras, Shinpei-san, hacelo por tus fans argentinas.
García: Bueno, si te agrada lo que ves hoy, podés unirte a un nuevo desfile mañana.
Shinpei: Si, eso estaría bien.
El organizador se retiró y ellos se acomoraron alrededor de una pasarela muy sencilla, en la cual se realizaría el desfile. Unos minutos después, comenzaron a aparecer modelos femeninos y masculinos alternadamente, pintados como superheroes de comics, titanes, hollows, power rangers, demonios y villanos de manga o videojuegos, etc., asi que nuestras protagonistas no pudieron mostrarse muy indignadas por el indudable entusiasmo de los muchachos, ya que ellas tenían bastante para deleitar sus ojos. Aunque seguramente a la mayoría de los modelos no le gustaban las mujeres, que importaba. Solo los estaban viendo.
Cuando terminó el desfile, comenzo a desconcentrarse la gente, y varias personas, que se percataron de la presencia de la banda, se les acercaron para tomrse una foto con ellos. Obviamente quien se entusiasmó de inmediato fue Daigo, seguido por Shinpei, pero Akihide, cuando se la vió venir, desapareció directamente, y Nicole comenzó a buscarlo, pues habían acordado que no se separarían otra vez.
El primer guitarrista había huído hasta una parte del salón bastante despoblada y, para su sorpresa, allí encontró a una de las hermanas de Annette, la que le hizo creer que Juana estaba involucrada. Ella no lo había visto, pero de un momento a otro se percató que de él estaba cerca y, apenas se movió, Akihide, decidió regresar con los demás, pero ella intentó detenerlo.
Mika: Matte [espera] (corre y agarra el brazo de Akihide) tetsudatte kudasai... [ayudame, por favor] (inclina la cabeza) Onegai shimasu [por favor].
Akihide: (la mira, extrañado) Hanatte [soltame].
Mika: Ane ga... kyoki ni narimashita [mi hermana (mayor) cayó enferma. Anata no tasuke ga yousurimasu. [necesito tu ayuda]
Nicole: (encuentra a Akihide y se asusta por lo que ve, tanto que está por lanzarse encima de Mika) ¡Soltá a Akihide ahora mismo!
Akihide: (hace una gesto con la mano) Yamete [detente] Esta chica vino a pedirnos ayuda. Parece que algo le ocurrió a Anetto.
Nicole: (se acerca) ¿Qué pasa con Annette?
Mika: Cómo no sé mucho japonés, voy a hablarte a vos directamente. Hace dos años, mi hermana tuvo una ulcera sangrante interna que los médicos pudieron controlar a tiempo, pero que se debía a una malformación de nacimiento. Esto tuvo varias replicas en su cuerpo durante este tiempo, y la última la atacó hace poco... por eso decidió que Daigo regresara. Ella... (intente no quebrarse) está muriendo. Pero no podemos hacer nada por ella. Por eso, necesito que ustedes nos ayuden.
Nicole: (sintiendo una puñalada en el corazón) ¿Qué? ¿Qué significa eso?
Mika: Seguramente ya sabrás que... mi hermana sabe hipnotizar personas. Hace un año, cuando ella nos contó la verdad, nos hizo prometer que no se la diríamos a nuestros padres. Si intentamos hacerlo o escribirlo, simplemente no podemos... y yo... mi madre es una excelente médica cirujana, tiene la formación necesaria para resolver el problema de Annette, ya que su propio médico asumio que aquí no tienen un profesional idoneo y podría incluso morir en el quirofano. Mamá es la única que podría salvara a mi hermana si se lo pido ya que ella trabaja en España y está de vacaciones aquí, pero no puedo hacerlo. Necesito que una de ustedes se lo pida por mí, es la unica solución que encontré.
Nicole: Entonces... ¿yo tengo que pedirle a tu mamá que la opere?
Mika: Si. En el hospital me dijeron que aceptarían la intervención parasalvar su vida.
Nicole: Yo... no puedo continuar enojada con Annette en estas condiciones, así que iré con vos.
Shinpei: (aparece de pronto) Alto ahí. Lo escuchamos todo y Fuana nos tradujo. Vos no vas a ir a ninguna parte (apunta a Juana) Lo hará ella.
Nicole y Mika: (al unísono) Kanojo? [¿Ella?]
Juana: ¿Yo?
Shinpei: Si. Porque, si esto llega a ser una trampa, Fuana es suficientemente fuerte como para darte un escarmiento si la situación lo amerita.
Juana: (sintiendose alagada) No sabía que pensaras así de mí, gracias.
Shinpei: Con tu fuerza lograste besarme a la fuerza, acosadora, así que esta chica no debería representarte problema alguno.
Daigo: (al ver la cara de rabia de Juana) Shinpei, ya dejá de molestar a Juana chan, o el amor que siente por vos se convertirá en odio.
Juana: (al borde del colapso) ¡¡¡¡¿Que yo qué?!!!!
Mika: Oigan, peleen después. El asunto de mi hermana no puede esperar.
Juana: Para librarme de ustedes, iré. (a Mika) Quiero que me cuentes todos los detalles en el camino, porque hay cosas que no entiendo. (a los demás) Si logramos convencerla, enviaré un mensaje a Nicole para que nos encontremos en el hospital.
Las dos se marchan rapidamente, y en La Rural, Daigo y Shinpei explican Akihide lo que se había perdido. Ninguno de ellos puede evitar llenarse lentamente de angustia. A excepción de Daigo, el rencor que los demás sentían por Annette desapareció por completo. Solo esperaban noticias , mientras intentaban animarse recorriendo los stands y viendo el concurso de karaoke ultrastar.
En cuanto a Juana y Mika, esta última llevó a nuestra protagonista a su casa, habiendo acordado previamente lo que la muchacha de lentes contaría a la madre de la joven alta y castaña. Apenas llegaron, encontraron a la mujer que buscaban acomodando unas cajas de alfajores que acababa de comprar en la mesa, como si intentara elegir cual de ellos se comería primero, y se percató de la presencia de su hija.
Mujer: Mika, te has desaparecido todo el día y no pudiste ir de compras con nosotros. (le extiende una caja) Toma, compré muchos alfajores Jabanna [nombre alterado adrede]. Coge uno.
Juana: (no puede resistir la tentación) Yo quiero.
Mujer: (le acerca la caja) Coge uno, Tu debes ser la amiga que mi hija siempre visita cuando venimos de viaje.
Mika: No, no es ella. Pero de mi amiga tenemos que hablarte.
Juana: Escuché de Micaela que usted es una cirujana muy capacitada en España, mas que cualquier médico con esa especialidad aquí.
Mujer: No es para tanto. Allá hay mas congresos y capacitaciones que aquí, eso es todo.
Juana: Lo imagino, y... Yo sé que ustedes están tomando unas merecidas vacaciones, pero... ¿podría realizar una cirujia en un hospital de aquí para salvar una vida? La verdadera amiga de Micaela está muy grave y solo alguien con su formación puede salvarle la vida.
Mujer: (observa a Mika) Por eso es que tu te desapareces tan seguido? ¿Por qué no me has dicho nada de eso? Además, ¿que es lo que tengo que ver con eso? Operadla aquí, seguramente si pueden hacerlo.
Juana: Ya lo intentaron, pero casi la pierden en la operación, y solo pudieron arreglar el problema temporalmente. Si usted la operara, ella podría salvarse. (coloca una mano en el hombro de Mika) En el corazón de Mika, esa chica es su hermana, es muy importante para su hija.
Mujer: ( a su hija) Mika, explicame qué es lo que sucede. ¿Por qué tu no hablas conmigo? (al ver que su hija no esponde) He pasado todo un año en la sala de operaciones, realizando mas de 100 cirujias, y ahora solo quiero descansar, asi que no entiendo porque me pides que haga eso por una chica que conoces hace dos años. Ella no es tu hermana.
Mika: Si lo es... si es mi hermana... ¡Es la hija que papá tuvo antes de conocerte!
Mujer: (sorprendida, se sostiene de una silla para no caerse) ¿Que dijiste?
Juana: (la mira) Un momento, pudiste hacerlo, pudiste hablar... ¿Por qué?
Mika: (se cubre la boca, mas impresionada que las demás) Se rompió la hipnosis... Acaso mi hermana....
¿Murió?
つづく
Nicole: ¿Qué hiciste?
Shinpei: ¿Sos una especie de bruja o algo?
Juana: ¿Bruja? ¡No!
Daigo: (se toca el cuello) ¡Mi hermosa voz ha vuelto, puedo hablar!
Akihide: Ya me había acostumbrado a tu silencio.
Shinpei: ¿Qué tenía tu celular? Mostranos.
Nicole: Entrega el celular.
Akihide: No la atropellen. Uno por uno. (a Juana) ¿Qué fue lo que le hiciste escuchar a Daigo?
Daigo: Fue porque...
Juana: ¡Esperen! Les voy a contar, ¿si? Pero no se acaloren.
García: (aparece de repente e interrumpe a Juana) El ensayo se suspendió rapidamente, ¿qué fue lo que sucedió?
Nicole: Señor García, ¿no podría venir en otro momento?
García: No, porque como co-organizador del evento, quiero saber que pasó. Según me dijeron los músicos de soporte, uno de ellos(apunta a la banda) se sintió mal y fueron a un hospital.
Juana: Daigo tenía molestias en la gaganta, pero ahora se siete mejor.
García: No me gusta cómo se oye eso. (a Daigo) Kusuri (w)o nonde kudasai [toma medicamentos, por favor]. (acerca una silla de otra mesa y se sienta con ellos) Bien, ya que estoy, arreglemos el repertorio de temas del cierre de mañana. Y después vamos todos juntos al evento, hoy se realiza un desfile de body paiting y estoy segur de que querran verlo.
Nicole: (sin ocultar su desagrado) ¿Por qué cree que a ellos les interesa?
García: También habrá desfile masculino, no te preocupes. Tenemos unos modelos muy interesantes.
Juana y Nicole: (entusiasmadas) ¿En serio?
García: (en japonés) De hecho, Shinpei-san podría participar en el body painting.
Shinpei: ¿Yo? Bueno, podría intentarlo.
Juana: (indignada) ¿Este? ¿En body painting?
Daigo: Yo también quiero paticipar.
Shinpei, Akihide y Nicole: No... no lo hagas. No es necesario.
Daigo: Que crueles son...
García: Pero ya hablemos de lo que me interesa. ¿Qué van a tocar? Organicemos la actuación de mañana.
A pesar de que estaban intrigados por lo que Juana tenía que explicar, y realmente querían saber cómo fue que logró hacer que Daigo recupere la voz, Pasaron el almuerzo y el resto de tiempo que les quedaba para planificar el orden de las canciones que tocaría en el cierre de la convención (que todavía no tiene nombre, pero que más da). Luego García les pidio que fueran a cambiarse para ir a La Rural con él, pero durante todo el camino hasta allá, ellos no pudieron hablar a solas ya que el organizador estaba bastante cerca de ellos, como si los controlara. ¿Será que comenzó a sospechar?
García: Bueno, en momentos comenzaremos el desfile de Body painting. (a Shinpei) ¿Queres participar?
Shinpei: Hay mucha gente, así que... creo que no.
Daigo: Anda, Shinpei. Muestrales de qué están hechos los machos japoneses.
Akihide: Ya uqe vinimos hasta aquí, animate.
Shinpei: Es que (apunta a Juana) Es que ella...
Juana: Si pensás que me voy a quedar a verte, ya quisieras. Además, haciendo un llamado a la reflexión, viniste hasta aqui para tocar con tu banda, no para exhibirte con el cuerpo pintado.
Nicole: Yo sí te hecho porras, Shinpei-san, hacelo por tus fans argentinas.
García: Bueno, si te agrada lo que ves hoy, podés unirte a un nuevo desfile mañana.
Shinpei: Si, eso estaría bien.
El organizador se retiró y ellos se acomoraron alrededor de una pasarela muy sencilla, en la cual se realizaría el desfile. Unos minutos después, comenzaron a aparecer modelos femeninos y masculinos alternadamente, pintados como superheroes de comics, titanes, hollows, power rangers, demonios y villanos de manga o videojuegos, etc., asi que nuestras protagonistas no pudieron mostrarse muy indignadas por el indudable entusiasmo de los muchachos, ya que ellas tenían bastante para deleitar sus ojos. Aunque seguramente a la mayoría de los modelos no le gustaban las mujeres, que importaba. Solo los estaban viendo.
Cuando terminó el desfile, comenzo a desconcentrarse la gente, y varias personas, que se percataron de la presencia de la banda, se les acercaron para tomrse una foto con ellos. Obviamente quien se entusiasmó de inmediato fue Daigo, seguido por Shinpei, pero Akihide, cuando se la vió venir, desapareció directamente, y Nicole comenzó a buscarlo, pues habían acordado que no se separarían otra vez.
El primer guitarrista había huído hasta una parte del salón bastante despoblada y, para su sorpresa, allí encontró a una de las hermanas de Annette, la que le hizo creer que Juana estaba involucrada. Ella no lo había visto, pero de un momento a otro se percató que de él estaba cerca y, apenas se movió, Akihide, decidió regresar con los demás, pero ella intentó detenerlo.
Mika: Matte [espera] (corre y agarra el brazo de Akihide) tetsudatte kudasai... [ayudame, por favor] (inclina la cabeza) Onegai shimasu [por favor].
Akihide: (la mira, extrañado) Hanatte [soltame].
Mika: Ane ga... kyoki ni narimashita [mi hermana (mayor) cayó enferma. Anata no tasuke ga yousurimasu. [necesito tu ayuda]
Nicole: (encuentra a Akihide y se asusta por lo que ve, tanto que está por lanzarse encima de Mika) ¡Soltá a Akihide ahora mismo!
Akihide: (hace una gesto con la mano) Yamete [detente] Esta chica vino a pedirnos ayuda. Parece que algo le ocurrió a Anetto.
Nicole: (se acerca) ¿Qué pasa con Annette?
Mika: Cómo no sé mucho japonés, voy a hablarte a vos directamente. Hace dos años, mi hermana tuvo una ulcera sangrante interna que los médicos pudieron controlar a tiempo, pero que se debía a una malformación de nacimiento. Esto tuvo varias replicas en su cuerpo durante este tiempo, y la última la atacó hace poco... por eso decidió que Daigo regresara. Ella... (intente no quebrarse) está muriendo. Pero no podemos hacer nada por ella. Por eso, necesito que ustedes nos ayuden.
Nicole: (sintiendo una puñalada en el corazón) ¿Qué? ¿Qué significa eso?
Mika: Seguramente ya sabrás que... mi hermana sabe hipnotizar personas. Hace un año, cuando ella nos contó la verdad, nos hizo prometer que no se la diríamos a nuestros padres. Si intentamos hacerlo o escribirlo, simplemente no podemos... y yo... mi madre es una excelente médica cirujana, tiene la formación necesaria para resolver el problema de Annette, ya que su propio médico asumio que aquí no tienen un profesional idoneo y podría incluso morir en el quirofano. Mamá es la única que podría salvara a mi hermana si se lo pido ya que ella trabaja en España y está de vacaciones aquí, pero no puedo hacerlo. Necesito que una de ustedes se lo pida por mí, es la unica solución que encontré.
Nicole: Entonces... ¿yo tengo que pedirle a tu mamá que la opere?
Mika: Si. En el hospital me dijeron que aceptarían la intervención parasalvar su vida.
Nicole: Yo... no puedo continuar enojada con Annette en estas condiciones, así que iré con vos.
Shinpei: (aparece de pronto) Alto ahí. Lo escuchamos todo y Fuana nos tradujo. Vos no vas a ir a ninguna parte (apunta a Juana) Lo hará ella.
Nicole y Mika: (al unísono) Kanojo? [¿Ella?]
Juana: ¿Yo?
Shinpei: Si. Porque, si esto llega a ser una trampa, Fuana es suficientemente fuerte como para darte un escarmiento si la situación lo amerita.
Juana: (sintiendose alagada) No sabía que pensaras así de mí, gracias.
Shinpei: Con tu fuerza lograste besarme a la fuerza, acosadora, así que esta chica no debería representarte problema alguno.
Daigo: (al ver la cara de rabia de Juana) Shinpei, ya dejá de molestar a Juana chan, o el amor que siente por vos se convertirá en odio.
Juana: (al borde del colapso) ¡¡¡¡¿Que yo qué?!!!!
Mika: Oigan, peleen después. El asunto de mi hermana no puede esperar.
Juana: Para librarme de ustedes, iré. (a Mika) Quiero que me cuentes todos los detalles en el camino, porque hay cosas que no entiendo. (a los demás) Si logramos convencerla, enviaré un mensaje a Nicole para que nos encontremos en el hospital.
Las dos se marchan rapidamente, y en La Rural, Daigo y Shinpei explican Akihide lo que se había perdido. Ninguno de ellos puede evitar llenarse lentamente de angustia. A excepción de Daigo, el rencor que los demás sentían por Annette desapareció por completo. Solo esperaban noticias , mientras intentaban animarse recorriendo los stands y viendo el concurso de karaoke ultrastar.
En cuanto a Juana y Mika, esta última llevó a nuestra protagonista a su casa, habiendo acordado previamente lo que la muchacha de lentes contaría a la madre de la joven alta y castaña. Apenas llegaron, encontraron a la mujer que buscaban acomodando unas cajas de alfajores que acababa de comprar en la mesa, como si intentara elegir cual de ellos se comería primero, y se percató de la presencia de su hija.
Mujer: Mika, te has desaparecido todo el día y no pudiste ir de compras con nosotros. (le extiende una caja) Toma, compré muchos alfajores Jabanna [nombre alterado adrede]. Coge uno.
Juana: (no puede resistir la tentación) Yo quiero.
Mujer: (le acerca la caja) Coge uno, Tu debes ser la amiga que mi hija siempre visita cuando venimos de viaje.
Mika: No, no es ella. Pero de mi amiga tenemos que hablarte.
Juana: Escuché de Micaela que usted es una cirujana muy capacitada en España, mas que cualquier médico con esa especialidad aquí.
Mujer: No es para tanto. Allá hay mas congresos y capacitaciones que aquí, eso es todo.
Juana: Lo imagino, y... Yo sé que ustedes están tomando unas merecidas vacaciones, pero... ¿podría realizar una cirujia en un hospital de aquí para salvar una vida? La verdadera amiga de Micaela está muy grave y solo alguien con su formación puede salvarle la vida.
Mujer: (observa a Mika) Por eso es que tu te desapareces tan seguido? ¿Por qué no me has dicho nada de eso? Además, ¿que es lo que tengo que ver con eso? Operadla aquí, seguramente si pueden hacerlo.
Juana: Ya lo intentaron, pero casi la pierden en la operación, y solo pudieron arreglar el problema temporalmente. Si usted la operara, ella podría salvarse. (coloca una mano en el hombro de Mika) En el corazón de Mika, esa chica es su hermana, es muy importante para su hija.
Mujer: ( a su hija) Mika, explicame qué es lo que sucede. ¿Por qué tu no hablas conmigo? (al ver que su hija no esponde) He pasado todo un año en la sala de operaciones, realizando mas de 100 cirujias, y ahora solo quiero descansar, asi que no entiendo porque me pides que haga eso por una chica que conoces hace dos años. Ella no es tu hermana.
Mika: Si lo es... si es mi hermana... ¡Es la hija que papá tuvo antes de conocerte!
Mujer: (sorprendida, se sostiene de una silla para no caerse) ¿Que dijiste?
Juana: (la mira) Un momento, pudiste hacerlo, pudiste hablar... ¿Por qué?
Mika: (se cubre la boca, mas impresionada que las demás) Se rompió la hipnosis... Acaso mi hermana....
¿Murió?
つづく
